El Deber logo
21 de junio de 2023, 4:00 AM
21 de junio de 2023, 4:00 AM

Por Vladimir Huarachi Copa, politólogo

Tras el “retiro de apoyo” del MAS al Gobierno de Arce, durante la conferencia de prensa en la ciudad de La Paz (Página Siete 23/17/5), se deja entrever una pugna, que hasta entonces se manejaba detrás del escenario político.

En este contexto se exponen los protagonistas de las partes en contienda, con base en posturas fundadas en las últimas elecciones presidenciales. Al respecto, el representante de la parte del gobierno, manifestó que al “presidente Arce lo eligió el país con el 55%”, y no así una persona como al vicepresidente del MAS, quién luego de la pregunta de periodistas sobre si “¿fue un error ponerlo en la presidencia del país?”, respondió: “yo creo que sí”, esto debido a muestras de debilidades que supuestamente el gobierno viene mostrando (Página Siete 23/17/5). 

Sobre el contra punto entre estos dos actores, es menester visibilizar que dentro el primer giro a la izquierda (2006-2019) y después del segundo giro a la izquierda (2020 en adelante), los votantes dan la pauta para conjeturar, que sus votos más que a favor han sido en contra, es decir, que el 55% obtenido en las últimas elecciones del Gobierno en turno, es posible que una minoría identificada o no dentro el espectro de derecha, haya votado en contra de aquel Gobierno que generó una ruptura del orden constitucional en 2019, y no así a favor de Arce como candidato del MAS. 

Sin embargo, esta conjetura sobre los votos, no define las identidades políticas de los votantes. Por ejemplo, respecto a elecciones subnacionales, se conoce que hay gente que votan a favor de un candidato de izquierda para Gobernador Departamental, pero a la vez, también lo hacen para un candidato de derecha para la Alcaldía Municipal, o viceversa. 

De modo que, el 55% votos obtenidos a favor de Arce, no son del todo provenientes desde sus militantes y simpatizantes identificados con el MAS, ni de una minoría identificada con la derecha, sino también de gente que no se identifican dentro el espectro de izquierda y derecha. Siendo así, la gente ya no estaría apostando por líderes políticos de izquierda y derecha, sino, por un componente más de la democracia fundado en la paz social, esto debido a inestabilidad política causada dentro los procesos de izquierda y derecha. 

Por consiguiente, los votos se estarían dirigiendo a favor o en contra, como común denominador, de la política, la institucionalidad y del establishment.

Tags