11 de noviembre de 2022, 4:00 AM
11 de noviembre de 2022, 4:00 AM


“Si el expresidente hubiese respetado el voto, yo nunca hubiese sido presidenta.

No hay golpe cuando hay renuncias voluntarias, no es un gobierno de facto cuando hay un Parlamento. Lo que hice fue cumplir con mi deber, no dejar que siga el vacío de poder y pacificar el país en llamas que dejó Evo Morales al huir del país.

En mi gestión los ataques eran para mí, es el precio de ser mujer. Hice las cosas de buena fe, en ese momento tan difícil pacificamos el país y eso nos dio tranquilidad, convocamos a elecciones y tenemos el gobierno que, irónicamente, son mis carceleros”.

Jeanine Áñez Chávez. Ex presidenta constitucional y presa política.

Entrevista Página Siete. La Paz. 6.XI.2022

La expresidenta cumple el 12 de noviembre tres años de su compromiso con Bolivia, cuando asumió la Presidencia por sucesión constitucional, tras la renuncia del ex Morales y de toda la cadena sucesoria en las cámaras de Senadores y Diputados.

Hasta ese día, Jeanine Áñez llevará 607 días como presa política merced a un Poder Judicial y una administración de justicia subsumidos al poder político, corrompidos y nauseabundos hasta el hastío, tanto que le negaron un juicio de responsabilidades, de acuerdo a su condición de exmandataria, amén de olvidada por unos más que otros.

La expresidenta contestó de puño y letra un cuestionario enviado por el matutino paceño Página Siete. Y pide perdón a los bolivianos por los “hechos reprochables” que hubo en su Gobierno, “en los que no tuve que ver, pero que no pude controlar, yo tenía el Gobierno, pero no tenía el poder, y también confirmé con tristeza que con las mujeres las críticas son implacables.” Un pedido que destaca su nobleza, habiendo tantos presidentes, civiles y militares, que cometieron hechos más que reprochables, hasta criminales como los de Morales, que nunca han tenido un gesto de humildad y siguen impunes.

El ex, siempre cocalero, descarga en la expresidenta su feroz venganza política por haber truncado su proyecto político de poder de dominación autocrático, populista y dictatorial, centralista y concentrador a rajatabla, iliberal, al mejor estilo totalitario. Luis Arce sigue ese libreto.

Desde su celda de presa política, la exmandataria apunta a que “el tiempo pasa rápido, tres años de los sucesos de 2019... no era la primera vez que Morales se hacía la burla de los bolivianos; ya lo había hecho ignorando el referéndum del 21F de 2016.” Ese año, “el Gobierno generó la violencia con su fraude en las elecciones, el 2022 está generando nuevamente confrontación entre

bolivianos, por no cumplir con Bolivia”.
Y escribe sobre la demanda cruceña de Censo de Población y Vivienda en 2023. “Es legítima; debería ser una exigencia, no demanda, de todos los departamentos. No es un favor del Gobierno, es una obligación, y si la institución llamada a organizar ese evento (INE) es incompetente o no ha cumplido con su trabajo, es problema del Gobierno...”.

Agrega que esa negligencia fue premeditada, “postergar el censo por dos años más es un exceso, nos demuestra que toda la intención del Gobierno es de no aplicar los resultados para las próximas elecciones, ese es el fondo. Manifiesto mi solidaridad con el pueblo cruceño por esa arremetida brutal que reciben del Gobierno ante este reclamo justo, los quieren callar con la violencia que genera usando a sus bases y a la Policía para reprimirlos, los quieren cansar promoviendo cercos y enfrentamientos y para colmo manipulando la información cuando los violentos son ellos”.

Sobre la teoría de golpe que maneja el MAS, afirma que “necesita tapar el fraude que cometieron, denunciado por organismos internacionales”.

Después de haber estado con su salud muy quebrantada emocional y físicamente, ha superado todos los problemas. “Estar presa ha cambiado mi vida y la vida de mis hijos. Ellos no tienen por qué sufrir las consecuencias de tener una madre política, se sienten impotentes de ver el maltrato a su madre, pero son ellos los que también me animan, los que me acompañan y me alegran en este encierro injusto y macabro. No es fácil estar privada de libertad por motivos políticos... será Dios quien me devuelva mi libertad”.

Respetos a la expresidenta. La memoria histórica democrática no absolverá a sus carceleros.

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