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Chile realizó un enérgico reclamo y Bolivia lo ve como un impasse. Ayer por la madrugada, tres militares bolivianos fueron detenidos en suelo chileno tras ser acusados de robar vehículos y disparar a carabineros del vecino país. La Moneda calificó el hecho como algo “grave” y La Paz todavía evalúa la situación para dar los siguientes pasos. Los uniformados seguirán detenidos y los trasladarán a la cárcel de Alto Hospicio. El sábado será su audiencia de formalización.

Los tres militares estaban en el suelo. Les quitaron dos pistolas y un fusil. El frío y el viento helado de la madrugada en el desierto chileno obligó a que los Carabineros de Chile los lleven a un recinto de la localidad de Colchane, en la frontera con Bolivia. Los uniformados del vecino país mostraron la identificación de los militares, además de sus armas. También fueron despojados de sus implementos de seguridad, como el chaleco antibalas.

Se trata del teniente Jaime Herbas, el subteniente Níger Ponce y el sargento segundo José Bautista Carvajal. Para el ministro del Interior y Seguridad Pública de Chile, Rodrigo Delgado, esta situación no es incidente y calificó el hecho como algo “grave”. El funcionario, que funge como vicepresidente de Chile por el viaje a Europa del presidente Sebastián Piñera, reveló que los militares nacionales ingresaron a 15 kilómetros de suelo chileno y pidió al Gobierno boliviano colaboración para atender delitos transnacionales.

“Uno quisiera que un país limítrofe, su Ejército, sus efectivos, colaboren tanto como lo hacen las policías y el Ejército chileno. Como gobierno nos parece grave que miembros de un ejército de un país limítrofe, en este caso Bolivia, quienes además tienen la labor de custodiar la frontera, al igual que nuestras policías, al igual que nuestro ejército lo hace del lado chileno, nos parece grave que al menos tres funcionarios del Ejército boliviano avancen 15 kilómetros, no estamos hablando de 100 metros, en donde Carabineros fueron alertados de algunos robos aparentemente asociados a estas personas, robos de autos, robos de camiones”, dijo Delgado.

Respuesta boliviana

La respuesta boliviana la emitió el ministro de Defensa, Edmundo Novillo, quien pidió a La Moneda “madurez” para resolver el tema por la vía diplomática. La autoridad nacional explicó que los tres militares realizaban su trabajo de lucha contra el contrabando en la frontera con Chile y que por las condiciones nocturnas no pudieron verificar si estaban en suelo boliviano o chileno.

Fue durante la noche, en la oscuridad, que se suscitaron estos hechos. Esperamos que las gestiones que se hagan sean productivas y también consideramos que las autoridades chilenas, con la diplomacia, la madurez y ante todo el racionamiento correcto que caracteriza, podamos llegar a superar toda esta situación que se presentó”, aseguró el ministro Edmundo Novillo.

Delgado añadió que se contactó ayer con el ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Andrés Allamand, quien acompaña a Piñera en su gira por Europa, y adelantó que “la Cancillería va a efectuar una declaración” sobre el tema.

En La Paz, la Cancillería tampoco emitió un comunicado sobre el hecho. Novillo informó que el canciller Rogelio Mayta realiza un trabajo diplomático. Una fuente de Cancillería reveló a este medio que se envió a su par chileno información sobre el caso y solicitó resolver el asunto por canales diplomáticos. La respuesta desde Santiago, según la misma fuente, es que el hecho está en la justicia ordinaria y será esa instancia -debido a que en Chile se respeta la independencia de poderes- quien resuelva el tema de los tres militares.

A las 16:05 de ayer se inició la audiencia de los militares. Fue virtual y el juez de Pozo Almonte, localidad chilena, escuchó a ambas partes para dar una resolución. La audiencia duró un poco más de 40 minutos y se decidió alargar la detención de los uniformados por tres días más. Esta decisión se debe a que en este lapso se realizará un trabajo de campo y se recolectarán testimonios. El sábado será la audiencia de formalización.

El fiscal de Tamarugal, Harry Torres, casualmente quien fue el jefe de la investigación de dos militares y siete funcionarios de Aduana detenidos en 2017 por más de 100 días en el penal de Alto Hospicio, fue quien solicitó un plazo de tres días para seguir con el trabajo de campo.

“Solicitamos alargar el plazo de detención tres días más. Todavía la Fiscalía trabaja en el lugar de los hechos, realiza cartografías y está recogiendo testimonios de los testigos. Por lo tanto, pedimos la ampliación de detención a tres días para seguir con el trabajo de campo, con diligencias para arrojar resultados”, solicitó Torres.

“Nos parece coherente la ampliación de detención a tres días”, fue la respuesta de uno de los abogados defensores de los tres militares. En Cancillería no explicaron si los juristas fueron contratados por el Estado boliviano o son parte de la Defensa Pública chilena.

Tres días de detención

Así, el juez de Pozo Almonte decidió alargar tres días más la detención de los militares bolivianos. Al final, el fiscal Torres pidió que los imputados pasen a control de Gendarmería, que es la entidad que se encarga de administrar las cárceles chilenas. El juez aceptó y pidió que los uniformados sean trasladados al penal más cercano, que en este caso es el de Alto Hospicio, cerca de Iquique.

La defensa no puso oposición a la decisión y aceptó la medida. Fue en ese momento que uno de los abogados pidió al juez que escuche la versión de uno de los detenidos. Habló el teniente Herbas. El uniformado relató que realizaban su trabajo y que lograron decomisar tres vehículos a supuestos contrabandistas. Mientras los llevaban a su regimiento -dijo- los sorprendieron los carabineros y los hicieron salir de los motorizados. “Al ocurrir la interceptación por parte de los carabineros, mi vehículo se detuvo, nos bajamos y fue el momento en el que vinieron a reducirme, fue donde me golpearon la cabeza con sus armas, me abrieron una herida, tengo una herida de cuatro puntos”, reclamó el militar.

El juez no preguntó nada y decidió terminar la audiencia. Pidió a las partes estar atentas para una nueva audiencia el día sábado, que será la que determine el futuro de los tres militares.

El fiscal Torres explicó que los militares fueron detenidos en la localidad de Pisiga Carpa, en el lado chileno, y que carabineros llegaron al lugar previa denuncia de dos personas que denunciaron el robo de sus vehículos por los uniformados. El investigador relató que los efectivos chilenos llegaron a la zona con los denunciantes y tras un operativo con intercambio de disparos se logró parar una camioneta roja, en la que estaban los militares.

Esa versión no coincide con la del teniente Herbas, quien insistió en que paralizó su vehículo tras ser sorprendido por los carabineros del vecino país.

Los otros dos vehículos escaparon al lado boliviano y ahí Novillo dijo que un cuarto militar involucrado resultó herido y que ahora es atendido en un hospital de la ciudad de Oruro. El Ministerio de Defensa afirmó que los efectivos detenidos pertenecen a la Fuerza de Tarea Conjunta “Bravo” Huachacalla y se encontraban realizando un operativo de comiso de vehículos que se internaban ilegalmente a territorio boliviano.

La defensa boliviana en Chile alegó que los tres militares se identificaron ante el pedido de los carabineros y que su tarea era la de perseguir el delito de contrabando. El abogado explicó que hubo una persecución y que los militares se perdieron en el momento de cruzar la frontera. No existe, dijo, la denuncia de las supuestas víctimas.

La frontera con Chile tiene este tipo de hechos hace mucho tiempo. La relación diplomática está suspendida y también las tareas conjuntas contra los delitos.

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