Escucha esta nota aquí

Unos están acompañados por sus familiares, no los dejaron solos, otros quedaron prácticamente abandonados sin recibir visitas de sus parientes, pero todos tienen algo en común: son adolescentes con responsabilidad penal en la comisión de diferentes delitos. Están comprendidos entre los 14 y 18 años y purgan sus penas en centros especiales, como Nueva Vida Santa Cruz (Cenvicruz), Fortaleza y otros.

Los adolescentes revelaron tristes historias ante los jueces de la niñez y adolescencia Evelín Pai, Shirley Becerra, Leda Ojopi, Amanda Alba, así como juzgadores de provincias.

Las audiencias se realizaron el jueves, viernes y parte del sábado, en el marco de las jornadas de descongestionamiento, que puso en marcha el Tribunal Supremo de Justicia, a la cabeza del magistrado por Santa Cruz, Olvis Egüez, el titular del Tribunal Departamental de Justicia, Edil Robles, el fiscal departamental Róger Mariaca, abogados de defensa pública y otros personajes.

Las jornadas se ejecutaron para descongestionar los centros en materia de justicia penal juvenil.

Según las autoridades, la norma señala que cada adolescente tiene como máximo detención preventiva de 45 días. En el caso de quienes recibieron condenas, pueden acceder a salir de estos centros losque hubieran cumplido el 50 por ciento de la misma; en el caso de los que tienen prisión preventiva pueden acceder a medidas alternativas a la cesación de libertad. Mientras los que están sin sentencia tienen la oportunidad de someterse a terminación anticipada, similar al juicio abreviado. Cenvicruz tiene 123 internos, 59 son preventivos y 64 cumplen condena.

Un caso de 200 kilos de droga

La confesión de un menor de 16 años impactó a los jueces. Está preso hace más de un año por involucrarse en un caso de incautación de 200 kilos de cocaína. Se sometió a una terminación anticipada y aceptó su culpa. “Lo que hice fue malo, aquí me están enseñando el respeto a los demás, la convivencia, comprensión para salir adelante. Lo hice para ayudar a mi madre y mis tres hermanos menores”, dijo a los jueces.

Del mismo modo se presentó en audiencia otro adolescente por delito penal y dijo que “nadie me visita, mis familiares no vienen, pero estoy aprendiendo a respetar a los demás, quiero salir y sé que ya no volveré a cometer delito”, dijo.

Otro adolescente de 17 años, procesado por violación que está en el hogar Fortaleza, contó que ahora está agradecido. “Mis padres son separados, aquí me enseñaron a asumir mi responsabilidad, a cambiar y voy a seguir adelante”.

Unos 25 se van libres

Unos 25 adolescentes después de los dos días de jornadas judiciales fueron favorecidos con libertad. Tras escuchar sus testimonios y valorar su situación, los jueces extendieron los mandamientos de libertad.

El magistrado Olvis Egüez, consideró que los adolescentes cada uno con historias muy duras, merecen una oportunidad más. Dijo que hay muchos factores como la desintegración de la familia pero deben reintegrarse a la sociedad para ser personas de bien.

Comentarios