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Momentos de incertidumbre, temor e impotencia vivieron ayer personeros del Museo de la ciudad Altillo Beni cuando una docena de personas en medio de gritos e insultos destruyeron una de las obras que forman parte de la muestra “Revolución Orgullo”, que presenta en dicho espacio el colectivo La Pesada Subversiva y la población de hombres trans.

“Ingresaron como un grupo de visitantes y una vez en la sala donde se encuentra la exposición empezaron a realizar videos contra la muestra, nos insultaban y comenzaron a agredir hasta que arrancaron de la pared una obra gráfica en la que estaba el escudo nacional con los colores LGBT”, contó Benicia Chávez, Jefa del Departamento de Patrimonio del museo. La agresión de ayer se suma a la que hace más de una semana un supuesto grupo de vecinos del Casco Viejo amenazó con quemar las banderas LGBT, si es que no se las retiraba de la fachada del museo.

Se sospecha que el grupo que destruyó la obra es el mismo que ha hecho circular videos en las redes sociales denunciando que las obras de arte que se encuentran en la Plaza del Estudiante “son satánicas”.

Frente a esta suma de sucesos, algunos artistas y gente ligada a la cultura cruceña repudió los sucesos y la intolerancia de esas personas, pero también coincidieron en señalar que a pesar de que se esfuercen en tratar de frenar esas expresiones artísticas, los creadores seguirán, a su modo, expresándose.

“El problema de la intolerancia es un problema que nos pega a todos. Hoy día es a unos y mañana te va a pegar a vos. Lo que hay que tratar de hacer es explicarle a la gente de qué realmente estamos hablando, pero soy consciente también que, en una sociedad conservadora y con sectores reaccionarios, como la nuestra, abordar las temáticas del colectivo LGBT es un tema muy sensible y que no se resuelve en una charla de café. Tiene que ser de una educación más formal, que tiene que venir del colegio”, sostuvo Douglas Rodrigo Rada, artista y curador de las galerías Nube y Kiosko.

Por su parte Edgar Lora, exdirector de asuntos culturales de la Casa de la Cultura Raúl Otero Reiche, manifestó que las acciones de estos agresores en la ciudad están creciendo y gozan de libertad. “Son patadas de ahogados de grupos muy pequeños con un nivel muy bajo en cuanto a relaciones humanas y formación. Son seres con una ignorancia total de lo que es la libertad y principalmente en los artistas. Los discursos que se hacen en relación a la equidad e igualdad de género, ejercicio de los derechos humanos y libertad de expresión se consuman en el arte. Es el arte el que siempre tiene propuestas revolucionarias, de cambio, de transformación. El arte es como una bola de nieve que va creciendo mientras se la empuja hacia abajo”, dijo Lora.

Para la muralista Renate Hollweg las acciones de los violentos producirá un efecto contrario a lo que ellos esperan, “creo que la palestra que le están dando, a nivel mediático va hacer que muestras como la de la Pesada Subversiva sea aceptada con mucho más soltura”, indicó.

Desde Eslovenia, donde se encuentra presentando su trabajo Ejti Stih lamentó la actitud de este grupo de personas. “Sobre la exposición en sí no puedo opinar porque la vi solo en video, pero estoy segura que el municipio cruceño la organizó en buena fe, de que estamos intentando ir hacia una sociedad más tolerante. Los artistas no nos debemos asustar. Un buen ejemplo es Alfredo Müller”, señaló Stih.

Consultado sobre el tema, Alfredo Müller recordó que a principios de este año su cuadro de la virgen mestiza, con la que ganó en 1999 la Bienal de Santa Cruz, fue tajeada en tres partes, mientras estaba expuesta en la Casa de la Cultura. “Llevo más de 20 años lidiando con agresiones y me he convertido en un artista maldito para muchos galeristas, pero he seguido”, sostuvo Müller, que indicó que los sucesos de ayer fueron un ataque al colectivo LGBT, más que a una propuesta artística.


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