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Durante la gestión pasada, la producción agrícola, a partir del informe del Instituto Cruceño de Estadística (ICE) con datos de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) y del Instituto Nacional de Estadística (INE) en un 74% se concentró en Santa Cruz.

De las 20,2 millones de toneladas métricas (tm) que se produjo en el país, 15 millones de tm corresponden a Santa Cruz, donde se destacó la producción de sorgo, soya, maíz, caña, arroz y trigo.

Mientras que, en la producción de frutas el 18%, en 2020, se dio en los campos cruceños, ya que de 1,5 millones de tm producidas en Bolivia, el departamento aportó con 283.760 tm. En similar periodo, la producción de hortalizas y tubérculos a escala nacional fue de 2,1 millones de tm, el agro cruceño aportó con 347.932 tm, lo que significa un 17%.

En este sentido, desde la CAO indicaron que el sector se convirtió en un amortiguador de los efectos negativos de la pandemia para la economía nacional y que a pesar de la caída de oferta y demanda, la superficie cultivada se incrementó en 1,29% con respecto a 2019. La producción agrícola creció en 8,41%.

Las proyecciones de producción para la campaña de verano 2020/2021, según la CAO, indican que la superficie cultivada será un 1,35% mayor con relación a 2019/2020, porcentaje que muestra la prudencia de los productores ante un escenario de crisis económica que gradualmente va mostrando signos de recuperación.

Es Gary Rodríguez, gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), el que hace notar que la base productiva cruceña tiene que ver con la agricultura y la ganadería y que su impacto se hace sentir en el sector maderero e industrial.

Por lo que alrededor de la agroindustria, según Rodríguez se teje una maraña de actividades del sector terciario, al extremo de que un 50% del PIB regional, que es de alrededor de $us 12.000 millones, tiene que ver con el comercio y servicios como finanzas, transporte, salud, saneamiento, diversión, construcción, energía, agua, gas, comunicaciones y gastronomía.

Viejos problemas en el sector

Ya la CAO, al finalizar la gestión pasada y ante el nuevo contexto económico post cuarentena en su agenda de trabajo, tiene temas a resolver como frenar el contrabando, pedir suspender las restricciones a las cadenas productivas, no desincentivar las inversiones y facilitar el acceso a tecnología de última generación para todas las cadenas.

Sin embargo, desde principios de 2021 y con mayor fuerza a partir de agosto, un problema crónico como la pelea y toma ilegal de tierras y predios productivos está poniendo ‘en jaque’ al agro que en reiteradas ocasiones se ha declarado en emergencia solicitando al Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) que haga cumplir la norma y proteja las tierras y predios saneados y con títulos de propiedad.

Así, Óscar Mario Justiniano, presidente de la CAO, le pidió al presidente del país, Luis Arce, su intervención para frenar las tomas ilegales de tierra antes de que se desborden hechos de mayor violencia con consecuencias incalculables.

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