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Luego de que siete autoridades municipales de capitales de departamento dieran a conocer, a través de un pronunciamiento conjunto, el déficit arrastrado desde 2015 en sus arcas por una serie de medidas emanadas del nivel central de Gobierno, economistas coincidieron en que las señales no son las mejores para las autoridades entrantes en gobernaciones y alcaldías.

El economista para el desarrollo Iván Velásquez dijo que esta problemática se arrastra desde la gestión de Evo Morales y se mantiene en la de Luis Arce, pero hoy la situación es más crítica porque este periodo presidencial no tiene la holgura que daban al anterior los precios internacionales de los hidrocarburos.

Velásquez explicó que hay una cierta regularidad para transferir menos recursos a la administración subnacional y que otra opción, la más cómoda y fácil, ha sido ver la lista de competencias que tienen las alcaldías y las gobernaciones y empezar a no transferir esos recursos.

Para Velásquez, lo más preocupante es que el censo no esté midiéndose en su real dimensión. “La decisión de no llevarlo a cabo es política, no técnica. Lo que está detrás del aviso de realización en 2024 es que el censo implica una determinación más específica de la cantidad poblacional a nivel municipal y regional, implica transferir más recursos y redistribuir escaños”, detalló.

El otro punto analizado es el pacto fiscal, que a tres meses de conocido el resultado del censo de 2012 debió establecerse. El pacto fiscal es básicamente un trato social en el que se determina la distribución de recursos a nivel subnacional, pero también la calidad del gasto.

Es entonces que este otro nuevo censo recordará -nuevamente- que el pacto fiscal se canceló en 2012, y esto es grave.

En cuanto a la distribución de recursos, el economista augura que ninguna alcaldía o gobernación podrá funcionar, ya que incluso en la estructura de la Ley Marco de Autonomías (2010) no existen muchos grados de libertad para generar otras fuentes de ingreso.

“El tema de las autonomías está en cero, me llama la atención que no hay una presión de alcaldías y gobernaciones. Los entrantes no podrán hacer nada en esta gestión porque básicamente ya hay presupuesto ejecutado, ya se mandaron los POA al Tesoro”, dijo, a tiempo de observar que, en cuanto a ejecución presupuestaria, la mayor parte ha sido para sueldos y salarios.

El economista Darío Monasterio también observó que los siete alcaldes esperen sus últimos días para pronunciarse. “Muchos de ellos fueron aliados del Gobierno. Están abriendo el paraguas, mostrando finanzas municipales muy malas, con muy poca previsión de haber hecho algo para evitarlo, y ahora piden pacto fiscal, prácticamente al cerrar la puerta”, aludió.

Como Velásquez, dijo que debió discutirse el pacto fiscal, con la posibilidad de generar ingresos propios y cuestionó la Ley Marco como una norma centralista.

Su pronóstico también fue malo. “Ya no hay precios altos y las reservas de hidrocarburos se agotan en el país. Con estas señales, se necesitará inversión extranjera, dejar de poner cupos y acelerar la vacunación”, recomendó el especialista.

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