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La Alcaldía Municipal determinó flexibilizar aún más los horarios de circulación en la capital cruceña. Desde mañana tanto transporte público como privado podrá circular hasta la 1:00 de la madrugada. Hoy el permiso se mantiene hasta la medianoche.

En el nuevo decreto municipal que rige desde este lunes y durante diciembre, mes de fiestas de fin de año y de graduaciones de bachilleres, se amplía el límite del aforo permitido para actividades económicas y sociales. Hoy es el último día que se puede al 30%, desde mañana se pasa a 50% en lugares cerrados y 70% en ambientes abiertos.

Los comercios nocturnos como bares, boliches y rocolas fueron los únicos que no sufrieron modificaciones, en la nueva normativa. Aún están prohibidos. Aunque la realidad es que desde inicios de octubre, ya se están dando modos para reabrir.

En detalle

La alcaldesa interina de Santa Cruz de la Sierra, Angélica Sosa, justificó que se necesita una reactivación económica, tomando en cuenta que existe estabilidad en la curva de contagios de coronavirus.

Entre las nuevas medidas, desde hoy están permitidos los eventos deportivos con el 15% de ocupación.

Además, se permite la realización de talleres infantiles de verano.

Otras actividades que ya tenían permiso, como los eventos sociales y fiestas académicas, ahora tienen 50% de ocupación. (ver infografía).

El transporte público podrá circular una hora más (1:00) a la permitida en la anterior norma municipal. Sin embargo, mantiene la condición de llevar solo pasajeros sentados.

Mientras los balnearios, piscinas y saunas, nuevos negocios que se permitieron, podrán recibir clientes hasta el 30% de ocupación. Aunque Sosa remarcó que en este tipo de actividades se realizarán evaluaciones semanales.

La alcaldesa interina igual advirtió que los negocios en los que no se cumpla con el uso del barbijo, distanciamiento social y límite de capacidad serán clausurados.

El director del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Marcelo Ríos, remarcó que la apertura de cualquier negocio está ligado al cumplimiento de las medidas de bioseguridad. Aunque, insistió que se debe tener claro que cuando se vea indicios claros de un rebrote, las últimas medidas flexibilizadas son las que se volverán a prohibir.

Actividades nocturnas

Los propietarios de boliches, rocolas y bares aún aguardan que se les autorice retornar a la normalidad. Aunque estos meses ya se dan modos para atender. Por ejemplo, el pasado lunes, en el ingreso de una rocola cerca del mercado Primavera, seis jóvenes compartían una mesa, estaban consumiendo bebidas alcohólicas, pero uno estaba con barbijo blanco mientras escuchaba atento la conversación de otro de sus amigos que se dirigía a los demás. Eso se repite en muchos sectores de la ciudad, donde la noche se mueve como si nada pasara, con escaso o sin el cuidado necesario y sin la autorización correspondiente.

En ese mismo sector, a solo dos cuadras, había otras tres rocolas juntas que estaban atendiendo en un día lunes cerca de las 22:00. En la mayoría, en el interior había pocas personas, los clientes compartían mesas en la parte de la acera.

Esta situación se repite, aunque con ciertas particularidades, en otros sectores como la avenida Che Guevara, 16 de Julio y Radial 13, entre otros. Estos negocios abren al público, incluso desde los lunes por la tarde. En ninguno, el personal que atiende lleva barbijo.

Desde el anterior decreto municipal, vigente hasta el 29 de noviembre, que detallaba las actividades permitidas y no permitidas durante la cuarentena por la pandemia de coronavirus, ya se mencionaba la suspensión de atención de estos negocios, nada parece importar en estos sitios.

Aunque algunos se amparan en el artículo 3, en el inciso L de la anterior norma, donde precisaba que “se mantiene la suspensión de los bares, discotecas y billares, los cuales únicamente podrán obtener su autorización previa coordinación con el COEM (instancia municipal), COED (instancia departamental y tras instituciones del Estado”.

Desde la Asociación de Propietarios de Locales de Expendio de Bebidas Alcohólicas (Asoproleba) se aclara que ni el 20% de los asociados solicitó retornar con la atención.

La atención de estos locales no solo es en lugares alejados al centro, pues incluso en los boliches cerca al Casco Viejo, los fines de semana, también se dan modos para atender, incluso con aglomeraciones.

Lo que se encuentra

Son las 21:30 del lunes en la avenida Che Guevara, donde hay dos rocolas juntas que están abiertas, en ninguna hay clientes. A solo metros hay un foco rojo encendido, la puerta está abierta y cubierta por una cortina negra que llega hasta el piso.

A lo largo de la avenida Che Guevara hay al menos siete de estos negocios abiertos, todos con clientes.

En otro punto de la ciudad, en la avenida 16 de Julio, afuera de estos negocios hay una motocicleta y una bicicleta que es el medio de transporte de algunas personas que comparten una mesa.

Es lunes, conocido popularmente como lunes de pato, aunque en los tres negocios de este tipo no se muestra tanta concurrencia como en los demás.

En la esquina, uno de los comercios de bebidas alcohólicas tiene una rendija cerrada y otra abierta, pero cubierta con una cortina roja con luces, dos jovencitas con vestidos y tacones altos esperan en el ingreso.

Los controles

La secretaría municipal de Defensa Ciudadana realiza operativos para intentar controlar el funcionamiento de estos negocios. Entre agosto y octubre, según reportes públicos, esta instancia clausuró cerca de 30 locales con estos tipos de actividades, entre estos lenocinios que aún están completamente prohibidos y el resto fue por atender cuando aún estaba prohibido por completo o por exceder el horario permitido.

El representante de la Asociación de Propietarios de Locales de Expendio de Bebidas Alcohólicas (Asoproleba), Juan Carlos Nina explicó que, tras la pandemia, luego de meses, recién están volviendo a abrir los bares y rocolas, aunque solo el 20% de cerca de un centenar de afiliados. Reconoce que hay muchos que no están afiliados y que están reabriendo sin cumplir con las medidas de bioseguridad.

La asociación reúne bares, rocolas, boliches, clubes nocturnos y billares. Estos están ubicados en distintas zonas de la ciudad como Villa Primero de Mayo, Santos Dumont, zona del zoológico, Tres Pasos al Frente y el 5to Anillo Radial 13.

Nina detalló que en la actualidad atienden de 14:00 hasta las 23:00 que es el límite de horario de circulación y están pidiendo que desde el siguiente mes puedan atender hasta las 03:00 de la madrugada, como antes de la pandemia.

Niña remarcó que entre los requisitos que les piden para abrir están, además del aforo del 30%, que tengan disponibles alcoholes en gel y si es posible tomen la temperatura en el ingreso.

Por su parte, el presidente del Comité de Operaciones de Emergencia Municipal (COEM), Roxney Borda, remarcó que este tipo de negocios no están autorizados, pues pueden generar aglomeraciones porque en su mayoría son espacios reducidos.

El secretario ejecutivo de la Federación de Juntas Vecinales, (Fejuve), Omar Rivera, señaló que incluso en el centro de la ciudad hay negocios que con el nombre de “restobares” están volviendo a atender permitiendo aglomeraciones y sin respetar el horario máximo de atención para todos (23:00).

“Afuera de los locales, en pleno centro aún hay riñas y peleas en la noche. La Alcaldía debería verificar las licencias de funcionamiento, que se cumplan las normas caso contrario los deberían clausurar”, señaló.

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