19 de febrero de 2024, 4:00 AM
19 de febrero de 2024, 4:00 AM

¡Inaudito! Faltan 31.510 voluntarios en Santa Cruz para garantizar la realización del Censo Nacional de Población y Vivienda que se ejecutará el 23 de marzo indefectiblemente. Es más, el material censal ya ha sido distribuido en los nueve departamentos y está en marcha el reparto de las boletas y todos sus aditamentos. Pero en Santa Cruz, el departamento que ha luchado en las calles por el Censo, no hay personas interesadas en participar en el proceso.

¿Cómo se explica que la Universidad Gabriel René Moreno sea incapaz de involucrar a sus más de 100.000 estudiantes para que se registren como censistas? ¿O es que la voluntad es firme sólo cuando se trata de salir a las calles y suspender clases? Las declaraciones altisonantes de sus autoridades sobre supuestas fallas o falta de transparencia del INE caerán en saco roto si la Uagrm no predica con el ejemplo.

¿Cómo se explica que el Comité pro Santa Cruz no convoque a todas las organizaciones que forman parte de su estructura tanto en la capital como en las provincias para motivar a la ciudadanía para que se registre en el INE? Hoy, más que nunca, el Comité debería estar activo y movilizado, pero reina una preocupante pasividad. De nada servirán paros y cabildos si el censo llegase a fracasar.

Y ni qué decir de la Gobernación y la Asamblea Legislativa Departamental que tienen personal y capacidad de movilización, pero la disputa interna harto conocida sigue ocupando la agenda de quienes juraron trabajar por el bien del Departamento.

Mención aparte para la Alcaldía cruceña y sus casi 10.000 funcionarios ¿No sería lógico que se involucren en el Censo, además de que recibirán ciertos beneficios? Sería muy importante que el alcalde asuma el liderazgo en estas circunstancias, pero en lugar de ello el burgomaestre Jhonny Fernández está promocionando su figura y ha ordenado instalar gigantografías con su foto, la palabra Censo y un código QR. ¿Es esa la forma correcta de actuar?

El Censo es de vital importancia para Santa Cruz. Se debe conocer con la mayor precisión posible la cantidad de habitantes que tiene el departamento más grande y más poblado de Bolivia, se deben actualizar las cifras de servicios de salud, servicios básicos, educación, vivienda etc. Del recuento poblacional depende la reasignación de recursos para gobernaciones y alcaldías para mejorar las condiciones de vida de toda la población.

Los resultados del Censo también serán importantes para la reasignación de escaños parlamentarios. Es cierto que un par de curules más no cambiarán el presente ni el futuro del departamento, pero es fundamental que exista una adecuada representación política.

En fin, durante más de 10 años y 36 días de paro se habló de todos esos aspectos y la ciudadanía parecía estar muy consciente e involucrada con la lucha, pero ahora reina la apatía.

Es imperativo que autoridades y dirigentes de todos los sectores legítimamente interesados en el desarrollo de la región dejen de lado sus diferencias y apetitos personales para trabajar por una causa común: un Censo de calidad. Quedan pocos días para retomar el camino correcto.

De no ser así, el departamento quedará postergado por otros 10 años más, con recursos escasos que no alcanzan para cubrir necesidades básicas y con una brecha social que se irá profundizando en desmedro de las generaciones venideras. Es mucho lo que está en juego como para que las autoridades se crucen de brazos y miren a otro lado.