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Arce, el MAS y su futuro gobierno

Ronald Valera 20/10/2020 05:00

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Al concluir una de las jornadas electorales mas complejas y esperada de Latinoamérica, elogiadas por el civismo que demostraron los ciudadanos bolivianos, se evidencia que la mayoría de los siete millones de votantes optaron por el candidato-presidente electo (aunque no se ha anunciado oficialmente) Luis Arce, representado por el MAS, partido que ejecutó el fraude de 2019.

Lo paradójico del asunto es que la mayoría confía en que Arce es el más idóneo para sacar a Bolivia adelante. En democracia se respeta la voluntad de la mayoría de los ciudadanos, pero Arce debe de aceptar que será el presidente de más de 3 millones de votantes que no lo eligieron, por lo tanto, ha de dialogar con los otros partidos políticos para que realmente cumpla la promesa de gobernar para todos.

Asimismo, esta victoria demuestra que el MAS se basa en los pilares de la unidad, disciplina y una maquinaria de partido que está muy bien articulada, al punto de que el 18 de octubre de 2020 ganaron la Presidencia sin necesidad de recurrir al fraude; esta vez todos los observadores internacionales, entre ellos la OEA, coincidirán que fue uno de los comicios más transparente de la región. 

Profundizando la reflexión, el partido del Movimiento Al Socialismo tiene la oportunidad de actuar bajo el paradigma democrático; es decir, que ejerza el poder democráticamente y no de manera déspota, como ya se tuvo la experiencia desde el segundo mandato del expresidente Morales.

Por último, el futuro gobierno tendrá muchos retos económicos, de salud, de educación que esperemos que sean gestionados por ministros competentes que tengan una visión de bienestar para el país y no solo partidista. 

Además, la Asamblea Legislativa tendrá representación de varios partidos, donde el MAS tendrá que aprender a dialogar aunque sean mayoría para sacar adelante paquetes económicos, se tendrá mayor control en lo que se gasta el dinero porque la bonanza se acabó. 

Pero creo que el mayor reto es que Luis Arce demuestre que tiene autonomía de gobierno y no será la marioneta del expresidente Morales, porque si no lo demuestra con hechos concretos, será su mayor perdición. Solo el tiempo lo dirá.