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La primera vez del presidente Luis Arce en la asamblea general de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sirvió para insistir con la postura del Gobierno y del Movimiento Al Socialismo (MAS) sobre la crisis política de 2019 que dejó 37 fallecidos. El mandatario también repuso la demanda marítima y habló sobre la necesidad de aliviar la deuda externa de los países más vulnerables ante la pandemia que también estalló a finales de 2019 en China.

Adicionalmente, el mandatario aprovechó el foro internacional para adelantar la postura que llevará el país a la cumbre del clima de Glasgow (COP-26), que está prevista para noviembre próximo.

En ese contexto, Arce volvió a cuestionar a la OEA, a la Iglesia católica, a los medios de comunicación “hegemónicos” y a la Unión Europea por el supuesto “golpe de Estado” que fue marcado por la candidatura a la reelección de Evo Morales por cuarto mandato consecutivo, a pesar de que lo prohíbe la Constitución y que en 2016 la mayoría de los ciudadanos votó por el No en un referéndum a la reelección indefinida. Morales renunció a la Presidencia en noviembre de 2019 acusado por la OEA de incurrir en fraude electoral.

“La ruptura del orden constitucional en mi país tuvo la participación de actores nacionales; políticos que en las urnas no cuentan con el respaldo del pueblo, malos efectivos de la Policía y las Fuerzas Armadas, comités cívicos, la jerarquía católica y medios de comunicación hegemónicos, pero también contó con la participación de la OEA”, afirmó el mandatario.

Así, señaló al secretario general de este organismo, Luis Almagro, como responsable de esa ruptura y dijo que el gobierno argentino de Mauricio Macri envió en ese tiempo “armas y municiones a los golpistas”. También acusó a León de la Torre, quien fue representante de la Unión Europea en Bolivia en 2019 y a ONG “de origen internacional”.

El mandatario valoró el aporte de la investigación del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) que halló evidencias “de vulneraciones a los derechos humanos, masacres y ejecuciones sumarias” durante la crisis política de 2019. De hecho, los expertos evaluaron la situación del país entre septiembre y diciembre de ese complejo año.

“Nuestro compromiso con el pueblo boliviano es que se haga justicia con las 37 vidas perdidas, por los cientos de heridos, detenidos, perseguidos, encarcelados y exiliados”, señaló y aseguró que “la justicia es una condición esencial de la democracia y la paz social”.

El GIEI contabilizó que entre los 37 fallecidos, unas 14 personas perdieron la vida durante los últimos días del mandato de Morales, en medio de protestas en las que participaron seguidores del MAS.

En su discurso ante la ONU, Arce señaló que durante el 2020 se vulneró los principios jurídicos de la presunción de inocencia y del debido proceso. El GIEI hizo notar que la justicia boliviana enfrenta un problema “estructural” vinculado con la falta de independencia por motivaciones políticas.

Reacciones

El diputado Óscar Balderas, de la alianza opositora Comunidad Ciudadana (CC) dijo que Arce “utilizó mal a la entidad multilateral, cuyo objetivo principal es promover la paz, y mejorar las negociaciones entre los Estados”.

“El presidente tergiversó y emitió criterios parcializados sobre el informe del GIEI, en una narrativa para proteger al ex presidente Morales, incluso en el ámbito internacional”, afirmó.

Respecto al contenido económico del discurso de Arce, el expresidente Jorge Quiroga consideró que fue una exposición “incoherente”. “En enero aprobaron la emisión de bonos por $us 3.000 millones, ahora en la ONU anuncian que no pueden pagar deuda externa”, señaló Tuto respecto a la propuesta de alivio a la deuda.

El director de la organización internacional Human Right Watch, José Miguel Vivanco, rescató la postura del presidente respecto a los derechos humanos, pero también exteriorizó una reflexión respecto a los sucesos de 2019. “Celebro su voluntad de que haya justicia por las masacres, torturas y detenciones durante el gobierno de Jeanine Áñez, pero también debe haberla para quienes sufrieron violencia durante el gobierno de Evo Morales. La búsqueda de justicia no debe tener color político”, afirmó.

La agenda de Arce continuará hoy en la ONU, donde prevé varias reuniones bilaterales. Ayer se reunió con el canciller Ruso, Serguéi Lavrov, para pasar revista a la agenda de cooperación y participó junto al premio Nobel Joseph Stiglitz de un foro académico y se reunió con Mauricio Claver-Carone, el actual presidente del BID.

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