Opinión

Bolivia y el crack económico

11 de marzo de 2020, 3:00 AM
11 de marzo de 2020, 3:00 AM


En América Latina, en general, y Bolivia, en particular, están pagando uno de los más altos precios por el bajón de la economía mundial, reflejado en la caída de los precios del petróleo. Con matices, cada uno de los países tiene su propia realidad y a unos les ha ido mejor que a los otros. En el nuestro, la actitud de la cigarra del cuento que despilfarró lo que tenía, puede hacer que seamos particularmente vulnerables, demostrando una vez más que Bolivia no había estado blindada, como decía el exministro y actual candidato del MAS, Luis Arce Catacora, y que usar el dinero en costosos lujos, en vez de inversiones y planificación de la economía, golpeará duramente, afectando mucho más a las personas más pobres.

El precio del petróleo cayó a poco más de 30 dólares por barril. Entre 2008 y 2014, el barril llegó a cotizarse hasta en 140 dólares. Fue una década de superprecios de la que Bolivia se benefició y eso todos lo saben, como también que se despilfarró el dinero de una manera grosera: empresas estatales deficitarias que cada año recibían presupuestos millonarios; gastos ridículamente ostentosos para Evo Morales y su entorno, amén de lo que también se distribuyó entre los movimientos sociales afines al MAS e incluso dirigentes de izquierda que eran traídos a Bolivia y financiados a chequera abierta por el anterior Gobierno.

Ahora que se produjo un crack financiero mundial del que Bolivia no puede escapar, la factura que hay que pagar es muy alta. En dos días, desde el viernes hasta el domingo, el precio del gas que Bolivia vende bajó de $us 5,46 a 1,7 por millar de BTU. Eso afectará a 370 entidades que dependen del Tesoro General de la Nación, comenzando por gobernaciones, alcaldías, autonomías indígenas y regionales; así como a empresas que dependen del Estado. Los efectos se comenzarán a ver en el mes de julio cuando el dinero que se reciba solo sea un poco más de la mitad de lo que se ha obtenido hasta ahora.

Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos prevé que los ingresos por regalías caerán un 42%, eso es más de lo que los analistas anticipaban. ¿Cómo afecta eso a los ciudadanos? Se realizarán menos obras, obviamente, pero sobre todo se estancará la posibilidad de mejorar la calidad de vida de la ciudadanía que ya ahora siente una asfixia porque lo que hay es insuficiente.

Al haber despilfarrado el dinero de los bolivianos, lo que no se hizo en el Gobierno de Morales fue diversificar la economía. Estaba ebrio de poder, poniendo zancadillas a quienes podían invertir y exportar con valor agregado. Lamentablemente, quienes estaban del otro lado (muchos empresarios) aceptaron y tampoco tuvieron la capacidad ni la visión de plantear otro rumbo y presionar para concretarlo.

Ahora es tiempo de sincerar la economía y tomar decisiones valientes para que el coletazo no sea tan duro que nos deje noqueados en la lona. Quizás la primera tiene que ver con recortar los gastos corrientes y achicar el aparato del Estado. Si bien es cierto que este es un Gobierno de transición, el momento es complejo y necesita señales y acciones que den certidumbre y, sobre todo, que protejan a la economía.

El ministro de Economía pidió calma a la población y aseguró que se hicieron y se seguirán haciendo ajustes. Es importante, pero también lo será que se informe y sean evidentes las medidas. Un aspecto que hace ruido en todo esto es la campaña electoral que distorsiona la información e introduce medias verdades en un momento en que se precisa claridad.

Ojalá no sea mucho pedir que la presidenta candidata y los otros postulantes a la Presidencia no utilicen este delicado momento para hacer política y pescar en río revuelto. Por si no se dieron cuenta, este es el tiempo en que valen los verdaderos estadistas y no los políticos que pasan sin dejar huella.



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