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Bajo la premisa que la ciencia está aprendiendo a entender el Covid-19, estamos en cierto modo en que las reglas se reinscriben todo el tiempo. Aunque se ha avanzado en vacunas, métodos de prevención y tratamientos aún faltan desarrollar otras etapas de la enfermedad que sacudió al mundo. Uno de los segmentos de importancia son los menores de 18 años. 

En no pocos países se ha comenzado a inocular a este grupo etario por temor a la velocidad de sus contagios, para salvaguardar sus vidas y para lograr la inmunidad de grupo o de rebaño. La Organización Mundial de la Salud, aconseja la vacunación a los mayores de 12 años, pero solo después que otros grupos vulnerables hayan sido inmunizados.

La prioridad comenzó en los mayores de 60 años, que fueron los más atacados letalmente por el virus; sin embargo, una vez lograda la inmunidad mediante las vacunas, el grupo etario a atender de emergencia fue cambiando.

A pesar que en otras latitudes ya se vacunan a menores de 18 años, en Bolivia se comienza a considerar. Hace unos días el ministro de Salud, Jeyson Auza, dijo que se podría inocular a los menores con la vacuna cubana Abdala, y la reacción de expertos fue inmediata: “Hasta que no se certifique una vacuna apropiada no se debería vacunar a este importante grupo etario”, contestó el Sedes cruceño.

El director de Epidemiología Nacional, Freddy Armijo, expresó que todavía no se han analizado qué tipo de biológicos se podrán utilizar para vacunar a los menores de edad en Bolivia. “Tal vez lo que se use en Europa”, manifestó, sin embargo, no adelantó nada hasta por lo menos, dijo, “terminar de vacunar a los mayores de 18 años en todo el territorio nacional”, y agregó: “Es un proceso que se necesita verlo con más serenidad, a medida que vayan cumpliéndose las diferentes etapas que se traza el ministerio de Salud”.

El pediatra y especialista Carlos Paz ve con buenos ojos la vacunación en menores de edad, porque considera que el impacto del Covid-19 en menores de Santa Cruz y Bolivia fue importante. “La decisión es acertada cuando no vaya a perjudicar al grupo etario de mayor riesgo y mayor a 18 años. Se debería vacunar al grupo entre 12 - 17 años, primeramente, a los que tienen factores de riesgo de tener una enfermedad grave”, resalta. 

A tiempo de referirse a quienes sufren alguna enfermedad pulmonar crónica (asma grave, fibrosis quística), cardiopatías (congénitas y miocardiopatías), enfermedad renal crónica, enfermedad hepática crónica, enfermedades metabólicas (diabetes), enfermedades reumatológicas, oncológicas, obesidad, inmunodeficiencias, trisomías, enfermedad mental grave y embarazadas adolescentes.

Paz coincide con otros expertos al señalar que el propósito en vacunar a los menores es poder disminuir la transmisión del virus y así llegar más rápido a la inmunidad de rebaño. En países latinoamericanos hasta un 25 % de la población cuenta con menos de 18 años.

De acuerdo a los registros oficiales en Bolivia la población entre 12 y 17 años de edad comprende un 11,7% del total o sea 1,4 millones de personas y la de 0 a 11 años de edad comprende un 24%, es decir 2,8 millones de personas.

“Si pensamos que una cifra inmensa de la población no quiere vacunarse, y sabiendo que para llegar a una inmunidad de rebaño necesitamos un 75 % de la población totalmente vacunada, tal vez necesitemos a los niños para alcanzar la inmunidad colectiva. Las ventajas serían tener a una población (adolescentes con factores de riesgo) que tiene igual o mayores chances que los adultos mayores de ser afectados por una enfermedad grave. Volver a las clases presenciales con seguridad”, señala Paz como las principales ventajas.

Armijo prevé que, en caso de comenzar a vacunar a menores, debiéramos bajar por rangos de edad. “Se tendrá que establecer el corte de edades, en forma paulatina”, dice el director de Epidemiología de Bolivia.

Efectos en los menores

El virólogo alemán Felix Drexler resalta que en especial las vacunas de ARN mensajero, Pfizer/BioNTech y Moderna, han demostrado alta seguridad y eficacia al ser aplicadas en los menores de edad, pero también hay esperanzas depositadas en nuevas vacunas, en una entrevista con la Deutsche Welle. 

Para el pediatra cruceño Carlos Paz, la respuesta a una resistencia al virus por parte de los menores, todavía no es conclusiva, y dice: “Una combinación de factores en el sistema inmunológico infantil puede ser una de las explicaciones. Una de las hipótesis es que los niños tienen un sistema inmunológico con respuesta más rápida, inactivando así las chances de tener una replicación a gran escala del virus. Por eso tal vez tienen menos probabilidades de infectar, menos tiempo de carga viral en sus organismos y menos posibilidades de enfermar con gravedad. También se ha observado que los niños mientras menor edad tienen una menor expresión de la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2) en comparación a los adultos que mientras más edad más (ACE2) que sería la puerta de ingreso que utiliza el virus para entrar en nuestro organismo”.

En cuanto a la tasa de mortalidad del covid-19 a nivel mundial, hasta fines de junio pasado es de 2.168 fallecidos por cada 100 000 infectados (2,1%), mientras entre el nacimiento y 19 años de edad no llega ni al 0,08%. Según publicaciones especializadas se evidencia que los niños y jóvenes hasta los 19 años de edad se infectan menos y mueren muchísimo menos que los adultos.

En Latinoamérica, según Paz las estadísticas señalan que la mortalidad en la pediatría es entre 0,4 - 1% del total de adultos, números mucho más altos que países europeos.

Por otra parte, en pediatría, entre un 15 a 35% contacta con el virus generando anticuerpos de manera asintomática. En los menores de 9 años infectados, los síntomas más frecuentes son la fiebre y la tos, mientras que entre los 9 y 19 años son la cefalea y la tos.

Según The Conversation, especialistas remarcan que, entre los recién nacidos y los 19 años de edad, menos del 3% va a requerir ingreso por necesidad de oxígeno y menos del 1% va a requerir ingreso en cuidados intensivos.

El médico Carlos Paz, residente en San Pablo, complementa: “Este virus hace lo que otros virus no hacen y es dejar efectos colaterales a largo plazo, como síndrome hiperinflamatorio multisistémico, sin contar el atraso y la pérdida del año escolar, además de todo el impacto que dejó en ellos”, dice.

Sudamérica abre puertas

Uruguay y Chile fueron los primeros países en Sudamérica en comenzar a aplicar las vacunas anticovid a menores de 18 años hasta los 12 años. Más tarde Brasil autorizó el uso de la vacuna de Pfizer/ BioNTech para menores desde los 12 años y en Argentina se anunció que se podrán empezar a inscribir para vacunarse los menores de entre 13 y 17 años con comorbilidades. Ayer se sumó Ecuador.

En otros países

En mayo, Europa dio luz verde al uso de la vacuna de Pfizer en niños a partir de los 12 años. Desde entonces, varios países han anunciado sus planes para vacunar a menores.

Según CNN los estadounidenses de 12 años en adelante pueden vacunarse contra el covid-19, pero los niños más pequeños siguen esperando. Pfizer y Moderna continúan realizando ensayos clínicos para ver cómo funcionan las vacunas contra el coronavirus en niños menores de 12 años, si son seguras y cuál debe ser la dosis adecuada.

Ante las dudas se deberá esperar los resultados de las pruebas para saber si las dosis para adultos sirven a los más jóvenes.

La mayoría de las farmacéuticas del mundo lo están probando en forma gradual.

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