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3 de noviembre de 2022, 7:00 AM
3 de noviembre de 2022, 7:00 AM

Después de ver como el gobierno reacciona frente a un sencillo pedido como es el que se cumpla con un censo para 2023, organizando cercos a Santa Cruz con sus movimientos sociales apoyados por la policía y ahora hasta cambiando el alto mando militar,  ya nadie puede creer que estemos frente a un simple “problema técnico” como intentan hacernos creer. Claro que un censo es una herramienta técnica, pero la decisión si hacerlo o no en un determinado periodo es algo extremamente político y esa es la situación que vivimos.

Por la tenaz y hasta criminal negativa de cumplir con el censo para 2023 lo que  el gobierno está demostrando es que no puede permitir que haya resultados de un censo antes de las elecciones del 2025. Eso es algo que no lo dice claramente pero que todos los bolivianos lo hemos ya entendido. Y no puede permitirlo porque un censo destaparía tal cantidad de irregularidades en el patrón electoral y en las circunscripciones (como ha demostrado Carlos Bohort) que harían imposible una nueva elección con las mismas herramientas electorales adulteradas que son las que le han dado sus últimos éxitos electorales.

Por lo tanto se ha visto que el gobierno ha hecho todo, hasta poner en riesgo la economía nacional y la vida y paz de los ciudadanos con tal de no hacer un censo cuyos resultados antes de las elecciones pueden destapar  la “caja de pandora” que le ha sido tan útil para reproducir su poder, por que de eso se trata, lo único que los mueve es reproducir el poder, con su frase tan repetida ”hemos venido para quedarnos” que es lo mas alejado que uno se puede imaginar de la democracia como mecanismo que permite la alternancia política.

Cerrarse con la pueril excusa de que “no se puede técnicamente” es infantil y de ignorantes . Muy cerca nuestro, en el Brasil, 120 millones de personas ha votado en un día y dos horas después de terminado el voto ya se tenían los resultados. La tecnología digitalizada,  el desarrollo de la cartografía digital  alfanumérica y la informática hoy permitiría hacer un censo en menos de un año, y eso lo saben todos los técnicos, pero están amenazados y tienen las voces embargadas.

Entonces señores del gobierno digamos las cosas como están:  digan “no nos podemos permitir un censo con resultados antes de las elecciones, pues estaríamos políticamente muertos, por lo tanto estamos dispuestos a todo antes de ceder”

Pero sabemos que decir la verdad no es el fuerte del masismo, así que podemos esperar cualquier cosa, hasta cerrar un cerco criminal para matar de hambre a los cambas, y hacer creer que los efectos de ese cerco son efectos del paro, como lo están haciendo con la gasolina, el cerco al vertedero y la falta de atención médica.

Es hora de decir las verdades.

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