Opinión

cara a cara

6 de noviembre de 2019, 3:00 AM
6 de noviembre de 2019, 3:00 AM

Varios periodistas fueron retenidos ayer en el aeropuerto de El Alto. Particularmente, el de esta casa periodística, no podía salir tras mostrar su carné cuya procedencia es Santa Cruz. Es inédito, brutal y repudiable que e le haya restringido la libertad de locomoción por su origen. 

A pocos metros de la salida un grupo de personas, empoderadas y prepotentes, dirimía quiénes podían o no salir del aeropuerto internacional rumbo a La Paz exigiendo documentos. ¿Quiénes eran estos energúmenos para impedir el paso de las personas nacionales y extranjeras?

¿No habrá sanción por semejante atropello humano? Este antecedente puede reproducirse en otras regiones del país y así la vida sería imposible. Por suerte la inmensa mayoría de los bolivianos no piensa ni actúa de esa manera.

Una foto de los países de la región tiene denominadores comunes, su vida interna pareciera tener casi un mismo rumbo. 

No es casualidad. Como si alguien desde arriba estuviera moviendo los hilos. Digitalizando los próximos años que veremos pronto y que sospechamos hoy. Muchas veces el poder no se ve porque se oculta. 

Y todo poder ofrece resistencia. El poder detrás del poder parece ser una misma cosa que ausculta las miserias del presente y las que vendrán. Bolivia, Argentina, México, Brasil, Ecuador, Perú y Chile tienen evidentes problemas. 

Unos por H, otros por B. Tal vez el abecedario tiene más de 27 letras y las variables, que no son pocas, falten aún descifrarlas



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