Opinión

Cara a Cara

30 de noviembre de 2019, 20:34 PM
30 de noviembre de 2019, 20:34 PM

Una nota registrada en la página web de EL DEBER reflejó el millonario gasto realizado por la ya extinta administración de Evo Morales en tres procesos electorales, cuyo efecto más certero fue el de acrecentar el descontento y el rechazo de gente hastiada por el prolongado y libre arbitrio gobernante. Un total de Bs 410 millones equivalentes a $us 58,5 millones costaron el referendo del 21-F que Morales desconoció olímpicamente; las elecciones primarias, otro proceso tan costoso como inútil y, como la cereza del postre, el mayor fraude electoral en la historia de Bolivia perpetrado desvergonzadamente por el masismo el domingo 20 de octubre.
 
Ese derroche millonario se habría evitado simplemente respetando la CPE. Pero eso era mucho pedirle a Morales y al MAS, que habían llegado ‘para quedarse’ a cualquier precio y de cualquier modo. La nota detalla que Bs 410 millones equivalen a 13 aceleradores lineales para luchar contra el cáncer o a 164 carros bomberos para combatir incendios como los que arrasaron la Chiquitania. Esa millonada fue a parar al tacho de la basura. Lo que no tiene costo ni precio, probado está, es la libertad y la democracia de los bolivianos. Sin que nadie se rinda, sin que nadie se canse…

Tags