Opinión

cara a cara

3 de diciembre de 2019, 3:00 AM
3 de diciembre de 2019, 3:00 AM

Son muy llamativas las tarifas de electricidad de noviembre. Hay vecinos que, factura en mano, denuncian que el monto a pagar llegó multiplicado por tres y hasta por cinco. 

La CRE explica que se debe al consumo mayor por la temporada de calor, que durante octubre la gente estuvo más tiempo en su casa utilizando aire acondicionado y, finalmente, que durante el paro, el personal de la entidad no pudo hacer la lectura de consumo en los medidores, por lo que se hizo un promedio y recién en noviembre saltó la realidad del uso de la electricidad. 

Cuesta creer que una misma familia gaste tres o cinco veces más entre un mes y otro. Lo curioso es que en los negocios que no abrieron durante el paro también se registra un alza en la cuenta por pagar.

La sociedad está empoderada y sabe que puede cambiar el curso de los acontecimientos mediante protestas autoconvocadas y pacíficas. Las explicaciones y soluciones que brinde la CRE tendrán que ser convincentes y satisfactorias para aplacar la molestia ciudadana que parece justificada.

Honrar la vida es lo que Lupita Vargas ha hecho desde que supo que tenía cáncer. No se rindió ni cuando le amputaron una pierna como efecto de su enfermedad ni cuando le dijeron que tiene metástasis.

Ella sigue con fe e irradiando esperanza a quienes tienen problemas de salud. Ahora necesita que todos la apoyemos. Su madre está en España hace dos años, trabajando para pagar la deuda que adquirió para curar a Lupita.

La salud de ella se complica y solo pide reunirse con su mamá y librarla de esa carga económica. Entre todos podemos hacer realidad ese sueño.



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