OpiniónEDICIÓN IMPRESA

CARA A CARA

15 de diciembre de 2019, 3:00 AM
15 de diciembre de 2019, 3:00 AM

Entre 2006 y 2018, la ABC construyó más de 5.300 kms de carreteras con una inversión que sobrepasó los $us. 7.300 millones “como resultado de la nacionalización de los hidrocarburos, la creación de empresas estratégicas y el buen manejo de la economía”, según declaraciones del entonces presidente de la Administradora, Vladimir Sánchez, registradas el 6 de agosto pasado. Los resultados de una auditoría del periodo 2006-2019 presentados por el Ministerio de Obras Públicas, han concluido que el anterior régimen dispuso de Bs 77.000 millones para la construcción de vías. La mala noticia es que el 75% de esas obras presenta ‘deficiencias severas’. Del monto total, Bs 15.000 millones fueron destinados a proyectos sin licitación y en la presente gestión fue detectado, de yapa, un daño económico al Estado de Bs 81 millones. Al parecer, también fue ‘asfaltado’ el tránsito hacia la corrupción en la tan necesaria integración vial del país.

Los cocaleros y las bartolinas del Chapare creen vivir, bajo sus propias reglas, en una suerte de republiqueta donde rechazan la presencia de la Policía y es inocultable la presencia de narcoterroristas, guerrilleros y otros grupos irregulares. Allí, donde la ‘hoja sagrada’ alimenta la insaciable industria del narcotráfico, han organizado su propia ‘seguridad comunal’ y hasta deciden quién entra y quién sale del lugar. La ausencia de control sobre su territorio convierte en ineficaz a un Estado. Por razones muy oscuras, el radicalismo cocalero pretende mantener, a cualquier precio, un feudo impenetrable en el trópico cochabambino. No se lo puede permitir