Opinión

cara a cara

8 de enero de 2020, 3:00 AM
8 de enero de 2020, 3:00 AM

_Van siete días de 2020 y son siete las mujeres a las que mataron violentamente. Los primeros cinco casos fueron calificados como feminicidio; es decir que ellas fueron víctimas por su condición de mujeres. En los dos últimos también hubo agresiones feroces, pero aún no se define la tipificación. Son cifras espantosas, los causantes de estos decesos son machos posesivos y dominantes, incapaces de respetar la individualidad del otro ser. Es urgente reivindicar el lugar de las mujeres en la sociedad, a fin de que se acabe la manipulación y el menoscabo. En esto juegan todos: hijos, amigos, parientes y vecinos. Que quede claro: no es normal que un hombre someta a su pareja, ya sea con gritos, con chantaje económico o con golpes. Hay que denunciar esas situaciones. Cada muerte debe pesar sobre los hombros de toda la sociedad.

_ Quieren violentar de nuevo al país. A pesar de los avances rumbo a las nuevas elecciones, hay militantes radicales en el MAS que ganan con el conflicto y que apuestan a convulsionar el país. Hay que ver que tales medidas son desesperadas, porque a Evo Morales le cuesta creer que Bolivia puede vivir sin él. Que las convicciones democráticas valgan más que ese afán de existir a la mala.

_ Ya es tiempo de hacer justicia con Santa Cruz. Faltan unos 10.000 ítems de salud y unos 1.600 para educación. Si de cifras se trata, más de 70.000 niños nacerán en 2020 en este departamento y la tasa de migración en esta región es una de las más altas del país. Ya es hora de mirar a los cruceños y su gente como parte sustancial de Bolivia y acabar con la postergación.



Tags