Opinión

Cara a Cara

13 de enero de 2020, 3:00 AM
13 de enero de 2020, 3:00 AM

“Hay que organizar milicias armadas como en Venezuela”, les dijo Evo Morales a los miembros de su partido, a través de una transmisión de la radio Kawsachum Coca. En Caracas, el mandamás venezolano, Nicolás Maduro, dice que armó a más de 3,7 millones de milicianos y que tiene cientos de miles de armas de fuego para seguir entregando. Estos grupos de choque son paramilitares. Son civiles, pero tienen trato similar al de los efectivos de las FFAA. Se denuncia que actúan paralelamente a la Policía y el Ejército para vigilar, presionar y reprimir a los opositores. La alta comisionada para los DDHH de la ONU, Michelle Bachelet, presentó un informe donde denuncia violación a las libertades, torturas y crímenes extrajudiciales en este país. Hay que saber qué son las milicias armadas y es probable que la mayoría de los bolivianos no esté dispuesta a vivir sometida a un régimen de terror como el mencionado.

La transferencia de PAT a costo cero era un hecho que se rumoreaba hace años. El primero en insinuar el hecho fue el periodista Raúl Peñaranda en su libro Control Remoto. Junto a ese episodio se supo de otros: la asfixia económica del Estado a los medios considerados opositores, los epítetos como “cártel de la mentira” a diarios, canales y redes de TV que se atrevían a cuestionar y hasta las constantes “fiscalizaciones tributarias” movidas más por afanes políticos. Es bueno que se sepan los mecanismos de presión que se empleaban, mientras los gobernantes aseguraban pleno respeto a la libertad de prensa.

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