Opinión

cara a cara

13 de marzo de 2020, 3:00 AM
13 de marzo de 2020, 3:00 AM

_Un virus está cambiando el mundo. Se llama Covid-19 y nadie se imaginó el alcance que iba a tener en pleno siglo XXI. La OMS ya declaró que es una pandemia y sus efectos no solo golpean la salud, sino fundamental el orden mundial. Caída de las bolsas y quiebra de empresas; partidos de fútbol de nivel mundial que se juegan sin público; suspensión de espectáculos; aislamiento de ciudades y hasta de un país (Italia) que tiene el turismo como una de sus principales fuentes de ingreso. 

El germen se transmite incluso en la fase de incubación y tiene una letalidad del 2%. Fue detectado en diciembre y en menos de tres meses se habían reportado 118.000 casos de infectados en 114 países y la muerte de 4.291 personas hasta el 11 de marzo, según la OMS.

_Parece mentira que médicos y personal capacitado en salud no se den cuenta de que el coronavirus no se transmite por respirar el mismo aire que un paciente. Ellos y algunos vecinos dieron muestra de inhumanidad al impedir la internación de una mujer portadora del virus en clínicas de Santa Cruz. Genera una mezcla de vergüenza ajena y bronca esa actitud solo vista en Bolivia.

_ La humanidad ya soportó muchas epidemias. La diferencia ahora es la velocidad de la comunicación y que el miedo se convierte en caldo de cultivo para los fabricantes de noticias falsas, quizás más peligrosas que el propio coronavirus. Hay que estar informado, pero de fuentes confiables. Lo prudente es no creer y menos compartir todo lo que llega a las redes sociales. Esa es una forma real de aportar a este momento.



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