Opinión

cara a cara

6 de enero de 2021, 5:00 AM
6 de enero de 2021, 5:00 AM

_El rebrote de la pandemia contiene dramáticos y lacerantes episodios de un número cada vez mayor de infectados por el virus. No son admitidos en hospitales por falta de espacio o de personal que se encargue de su atención en ambientes como las UTI. Entonces empieza el angustioso peregrinaje de familiares del paciente en busca de asistencia médica. Como el nieto a cuya abuela rechazaron en tres nosocomios o aquel hombre que en estado de inconsciencia corrió la misma suerte, tras buscar su internación entre las 8 y las 22 horas del lunes. Murió en su domicilio. Por el motivo que sea, no debe seguir esperando más tiempo la habilitación de toda la infraestructura sanitaria disponible en cualquier parte del territorio nacional. Que se rompan las barreras burocráticas y acabe de una vez el cabildeo entre autoridades que tienen que ver en el crucial asunto de la salud pública.

_Un violento temporal de lluvia y granizo dejó luto y dolor en Sucre. Tres personas perdieron la vida por la inundación que, principalmente, causó devastación en la zona del Mercado Campesino. La mayoría de los afectados ocupaba aceras y calzadas, obstruyendo con sus puestos y desperdicios, el flujo de las aguas. Un fenómeno similar ocurrió en La Paz en febrero de 2002 y el embate furioso de la correntada impactó contra vendedores del sector informal asentados en la vía pública. Esa vez, la tragedia fue mucho peor con 69 muertos, 130 heridos, 50 desaparecidos y millonarias pérdidas materiales. Para evitar lamentos, no se puede ignorar el riesgo que, cada año, las épocas lluviosas acarrean en el país.



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