Edición Impresa

Cara a cara

Opinión

Escucha esta nota aquí

Los discursos y las contradicciones van y vienen. Las nuevas medidas que se imparten para las próximas horas en esta capital se hacen en nombre de la salud, en defensa de la vida y en el medio de un rebrote sanitario que tiene al mundo en vilo. ¿Estamos midiendo las consecuencias? En plena campaña política, el voto parece importar más que la vida. No será ninguna sorpresa cuando este tipo de atropellos les pase factura a quienes toman medidas que causan un daño social irreversible.

No son 15 millones. El Gobierno nacional anunció la compra de 5,2 millones de dosis de la vacuna Sputnik V y 5 millones de la AstraZeneka de la Universidad de Oxford y además espera el 20% de las destinadas por parte del sistema Covax (de la comunidad vacunable) que sería 1.5 millones de dosis, tomando en cuenta que los mayores de 18 años son 7.5 millones de acuerdo al reciente padrón electoral. La suma, en la matemática universal, daría 11.7 millones de dosis. Para llegar a 15 millones, según lo anunciado, faltaría una compra más, pero esa noticia todavía no se ha dado, la esperamos.

Lo que sí también esperamos conocer es dónde surgió el coronavirus. En un primer momento fue atribuido a algún animal silvestre consumido en Wuhan, China, pero aún se desconoce, según los investigadores de la Organización Mundial de la Salud que acaban de manifestar que todas las hipótesis están sobre la mesa y que aun no es momento de sacar conclusiones sobre si el virus nació dentro o fuera de China. "Es un gran puzzle y no se puede tener una visión de conjunto mirando una de las 10.000 piezas de un rompecabezas", dijo Michael Ryan, director encargado de emergencias sanitarias de la OMS.

Comentarios