Opinión

cara a cara

18 de mayo de 2021, 5:00 AM
18 de mayo de 2021, 5:00 AM

_¿Negligencia o ineficiencia? Una de esas dos palabras puede explicar la política de Estado con relación al contrabando. Bolivia es uno de los países que más cuerda da a las mafias que se dedican a esta actividad, porque no castiga con cárcel a quien interna menos de 68.000 dólares. Este parámetro dista mucho de los que se manejan en países vecinos, donde sí se lucha en serio contra este flagelo. El contrabando está matando a la ya golpeada economía nacional. El vino ingresado ilegalmente al país está haciendo que la industria compre menos uva a los productores; la leche en polvo de contrabando está afectando a la familia que se mantiene con el producto de la ordeña de vacas, la ropa usada está dejando sin empleo a miles de bolivianos que veían en la industria textil su esperanza de vida. Eso lo sabe el Gobierno, o por lo menos debería saberlo, pero no hace nada al respecto. No se sabe si porque no tiene una estrategia para encararlo, por política contra el sector privado o porque ve más beneficio que perjuicio en el contrabando.

_Ayer fue el Día Mundial de Internet. Fueron varios los que destacaron que el país tiene casi 10,5 millones de conexiones, que la mayoría son desde dispositivos celulares, etc. Ya sabemos que la red es vital, que la necesitamos para trabajar, para estudiar, para socializar, para hacer negocios y un sinfín de actividades. Lo que también es real es que Bolivia tiene uno de los servicios más caros del continente y que la velocidad deja mucho que desear. En suma, que, pese a la importancia de contar con una conexión, la que tenemos es deficiente. Ojalá que la reflexión sirva para mejorar.



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