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cara a cara

Monica Salvatierra 26/7/2021 05:00

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_La amenaza es el recurso más fácil para manipular y someter. Amenazan los padres a los hijos cuando dicen que vendrá alguien a llevárselos si no comen la sopa. Amenaza la iglesia católica cuando dice que los antivacunas son pecadores. Amenaza el viceministro de Gobierno cuando dice que involucrará en el caso armas a cualquiera que cuestione la versión oficial. Lo cierto es que esa forma de dirigirse a los interlocutores demuestra la ausencia total de argumentos y que, en el hogar o en espacios públicos, lo único que hace es perpetuar la fuerza y la imposición antes que el razonamiento y el convencimiento en base a la comprensión de las situaciones.

_Siguen talando la reserva de Bajo Paraguá. Ya se sabe que es área no apta para asentamientos, pero nadie impide que estos se sigan produciendo. Hay normas que ordenan el desalojo de los invasores, pero ellos se quedan y, para ello, dicen que son víctimas de racismo y discriminación. Su presencia no solo desplaza a los habitantes naturales de ese territorio (los indígenas de tierras bajas), también marca una relación depredadora con los bosques porque (a título de desconocimiento) desmontan sin piedad, sacrificando así la flora y la fauna del lugar. Ya se ha convocado a una segunda reunión de la Comisión Agraria Departamental y el INRA dice que analizará su participación. Y es que, con pretexto de enredos políticos, reina el desorden y el abuso. Lo que sí queda claro es que la inacción estatal es una complicidad lamentable que pasará factura más temprano que tarde.

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