Opinión

Cara a cara

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6 de agosto de 2021, 5:00 AM
6 de agosto de 2021, 5:00 AM

_Cada 6 de agosto, con motivo del desfile escolar, sentíamos acelerarse nuestras pulsaciones. La espera ansiosa hacía difícil pegar un ojo en la víspera cuando el mandil inmaculadamente blanco y bien planchado colgaba del perchero y, junto a la cama, esperaban los zapatos recién lustrados. Como medalla de honor, la escarapela pegada al pecho completaba el atuendo con el que apurando el paso nos dirigíamos al lugar de concentración. Y luego, a desfilar bajo el sol radiante y el ritmo marcial, aunque a veces, perdiendo el compás por culpa de la emoción. Un buen amigo me recordó la recomendación de nuestros maestros de entonces: La independencia de Bolivia había que evocarla con ‘unción patriótica’, que significa devoción, recogimiento, sentimiento profundo…

_Están muy lejanos y son distintos aquellos tiempos de estos que angustian y perturban a los bolivianos, enfrascados en agrias disputas, señalándose como enemigos unos y otros. En una confrontación azuzada por quienes, desde del poder y su entorno, apuestan a la lógica perversa de dividir para reinar. Es así que hemos extraviado el concepto sublime de Patria a la que no se puede honrar y/o festejar en clima de borrasca que hace presagiar la tormenta.

_Desde que Luis Arce asumió el mando, han transcurrido 9 meses. El de hoy será su primer aniversario de la independencia nacional como presidente. Se ha anticipado que su discurso será breve. Que no informará sobre la gestión. Corto o largo, que sea un buen mensaje. El que TODOS los bolivianos necesitan y quieren escuchar. Que valga la pena.

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