Opinión

Cara a Cara

22 de agosto de 2021, 5:00 AM
22 de agosto de 2021, 5:00 AM

_El brutal asesinato a sangre fría de un ciudadano, acribillado a plena luz del día por dos avezados atracadores en una zona céntrica de la ciudad y casi en las narices del comando policial, ha vuelto a desvelar la palmaria falta de seguridad en Santa Cruz de la Sierra, una de las urbes más pobladas y menos protegidas del país. La presencia policial parece haberse vuelto invisible en calles y avenidas o en áreas de intensa actividad donde únicamente se observa a uniformados de Tránsito lidiando con el cotidiano ajetreo vehicular. En cambio, el patrullaje de las fuerzas del orden se limita a rutinas nocturnas con escasa cobertura, cuando debería ser permanente y abarcar la mayor extensión urbana que sea posible.

_Uno de los últimos comandantes locales demandó la asignación de un mayor número de efectivos y equipos para el desempeño de su tarea. Como a muchos otros, tampoco a él le llevaron el apunte desde el Gobierno central, los altos mandos ni el ministro de turno ahora…¡a cargo! Por eso sigue siendo insuficiente la cantidad de policías bien equipados y mejor entrenados para cumplir sus funciones como “defensores de la sociedad” y no llevar las de perder, como viene ocurriendo, frente al delito que se ha propagado con fuerza incontenible porque ninguna otra ciudad boliviana está tan desprotegida como la nuestra. 

Una policía desconcentrada, más respetada y mejor atendida en sus requerimientos, menos politizada y manoseada, podría permitirle cumplir con eficacia mayor su nuevo lema que la proclama como la “Policía de todos los bolivianos”.



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