Opinión

Cara a cara

3 de octubre de 2021, 5:00 AM
3 de octubre de 2021, 5:00 AM

_No ha pasado inadvertido el desdén del presidente Luis Arce hacia la marcha de los pueblos indígenas del Oriente, Amazonia y Chaco que el jueves llegó a Santa Cruz de la Sierra desde Trinidad, Beni para que una ‘agenda nacional’ de 16 puntos sea conocida y atendida por el Estado. En dos oportunidades, Arce estuvo a poca distancia de los marchistas, pero no hizo referencia alguna ni la más mínima intención de acercarse a ellos. Como si quienes recorrieran más de 500 kilómetros demandando respeto a sus derechos y mejores condiciones de vida fueran de otra galaxia. Y son tan bolivianos como los indígenas benianos con los que el mandatario se reunió, sin empacho alguno, por su afinidad ideológica.

_La columna capitaneada por Marcial Fabricano repone energías mientras la solidaridad de los cruceños ayuda a mitigar el hambre, la sed y otras necesidades de los caminantes alojados en dependencias de la Uagrm. Allí han previsto entablar mañana lunes el diálogo con el mandatario y los representantes de otros órganos estatales. Dejando de lado su indiferencia y desprecio, como presidente “de todos los bolivianos y de todas las bolivianas”, Arce debería responder a la invitación de los líderes de la movilización y dialogar con ellos. ¿O es mucho esperar de él?

_La Procuraduría General del Estado tiene por finalidad (art 2) promover, defender y precautelar los intereses del Estado. Por eso es ocioso y de muy mala leche que el procurador cumpla ‘encargos’ y reenvíe mensajes torpes contra medios de comunicación que no permiten que nadie les dicte la agenda.

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