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Cara a Cara

14 de marzo de 2022, 4:00 AM
14 de marzo de 2022, 4:00 AM

Tras una lluvia de críticas, el canciller pidió disculpas a la pareja de ucranianos que buscó refugio en Bolivia. Mandó al frente a los funcionarios de Migración que decidieron expulsar a estas personas que huían de la guerra y dijo que hicieron quedar mal a Bolivia. El embajador de Bolivia ante la Organización de Naciones Unidas, Diego Pary, también puso mal al país. Se abstuvo de votar para condenar la acción rusa y tampoco respaldó la investigación al Gobierno de Putin por crímenes de lesa humanidad. Pero en este caso, ni el canciller ni el presidente, ni nadie cuestionó. Tampoco dijeron nada del apoyo explícito de Evo Morales a la agresión de Putin. ¿No se han puesto a pensar que la conducta de los funcionarios de Migración repite las posturas del jefe nacional del MAS y de sus leales embajadores ante la ONU y la OEA? Es claro y siempre sabido que la huella se deja con los hechos y las conductas más que con los discursos. Por eso, es recomendable que la coherencia sea una prioridad en la Casa Grande del Pueblo.

 Con la triste escena de maestros reprimidos empiezan hoy las clases presenciales. Los docentes piden ítems; es decir, más recursos humanos en las escuelas, porque los que hay son insuficientes. El Gobierno respondió primero con diálogo, para decirles que no, mirándolos a la cara, y después con gases en las inmediaciones del Ministerio de Educación. El problema existe. El magisterio dice que faltan 10.000 ítems. En Santa Cruz ya se han reportado pagos de padres de familia para garantizar las clases de sus hijos. ¿Qué se hará al respecto? ¿Seguirán dando palo en vez de soluciones?

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