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Cara a Cara

15 de marzo de 2022, 4:00 AM
15 de marzo de 2022, 4:00 AM

Tienen un edificio que costó millones. Por sus oficinas circulan decenas de empleados públicos, pero los asambleístas brillaron por su ausencia varios días de la semana, durante 2022. El Legislativo nacional sesionó menos de una decena de veces en lo que va del año. El trabajo de comisiones es el pretexto que ponen los parlamentarios para no dejarse ver en el hemiciclo, pero estas comisiones tampoco son muy activas. Solo en Diputados hay más de 400 leyes pendientes. En realidad, la Asamblea Legislativa Nacional no trabaja como se espera. La mayoría de sus miembros es del Movimiento Al Socialismo y ellos levantan presurosamente la mano cuando el Poder Ejecutivo envía un proyecto de ley. La oposición critica y responde a las provocaciones, pero tampoco es muy brillante a la hora de hacer propuestas o de denunciar -salvo una legisladora- que todos ellos trabajan poco.

 Jhonny Fernández pinchó la ilusión. Cuando todos creían que el Ejecutivo municipal sería transparente y capaz de coordinar con el Concejo, el edil decidió no promulgar la ley de contratos y enviarla a consulta al Tribunal Constitucional. ¡Vaya coincidencia! Lo hizo justo cuando el millonario contrato de aseo urbano va a ser suscrito. Obviamente, los concejales no podrán fiscalizarlo, como no se pudo hacer en la gestión de Angélica Sosa. Parece que se trata de cambiar todo para que no cambie nada. Si hubiera transparencia no se tendría que recurrir a estas manipulaciones. Santa Cruz de la Sierra esperaba más de su principal autoridad.

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