Opinión

CARA A CARA

9 de mayo de 2022, 4:17 AM
9 de mayo de 2022, 4:17 AM

Vergüenza en el Concejo Municipal de Santa Cruz de la Sierra. El viernes hubo una sesión en la que prevalecieron los gritos autoritarios del presidente de este órgano y de las barras que fueron llevadas. Se estaban eligiendo las directivas de las comisiones para esta gestión. Las mismas fueron decididas, no en consenso, sino por siete de los 11 concejales, dejando a un lado a los de C-A. Lo peligroso es que vulneró el reglamento, ignorando a una importante fuerza política (la más votada) e impone un modo que la población quiere olvidar: el de la imposición que evita el diálogo.

 No es correcto que se impida hablar a los concejales de la oposición porque van a decir algo que disgusta a la alianza MAS-UCS. Lejos de ser una ‘viveza’ de buen político, demuestra incapacidad de conducir las sesiones y es una falta de respeto al ciudadano que espero una mejor conducta de sus elegidos. Es una pena que, en vez de que se trabaje para recuperar el rol y la institucionalidad del Concejo, se esté haciendo lo posible porque los concejales sean simples levanta manos.

Un estudio de la Fundación Igualdad demuestra que prevalecen los actos de discriminación contra la población LGTBI. Narraciones que hablan de que se les niega atención en los hospitales o que son objeto de burla en los colegios demuestran que falta sensibilidad en la sociedad y que hace falta mucha educación a médicos, enfermeras, personal de salud, así como a maestros que deberían ser la vanguardia en la promoción de inclusión. Urge considerar todo eso porque no hacerlo aumenta el sufrimiento de una parte importante de la comunidad.