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OPINIÓN

Cara a Cara

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Pedro Rivero Jordán 22/5/2022 04:00

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Con impaciencia esperé el estreno de la serie Expediente Chapecó: Detrás de la tragedia aérea. Esta noche se podrá ver (en Discovery Channel) el segundo de cuatro capítulos sobre la caída, en una montaña de Colombia, del vuelo 2933 de la poco conocida empresa LaMia. Aquella madrugada del 29 de noviembre de 2016, 71 de los 77 pasajeros, en su mayoría futbolistas, cuerpo técnico, dirigentes y periodistas de la delegación del Chapecoense perdieron la vida cuando el avión chocó contra un cerro en su aproximación al aeropuerto de Medellín. No pudo aterrizar porque sus motores dejaron de funcionar. Había agotado todo su combustible. Y tras el ¡Jesús! en grito final de su piloto, se estrelló.

En esa ciudad colombiana, el pequeño club del sur de Brasil debía jugar la final de la Copa Sudamericana con Atlético Nacional. Pero la tragedia interrumpió su más exitosa campaña. El ‘Chapecó’ fue reconocido como ganador del torneo. Fue la victoria más triste que podía registrarse tras una de las tragedias más terribles en el mundo del deporte.

“El dolor de la pérdida, el dolor de la injusticia, del olvido es lo que nos mata”, dijo el defensor Hélio Neto, uno de los sobrevivientes. Quedan muchas preguntas sin respuestas sobre el accidente que pudo haber sido evitado. Los responsables de la fatídica cadena de errores siguen libres y en la mira de una justicia adormecida. Principalmente de la boliviana que, en casi seis años, no ha avanzado un ápice en nada. Por eso, además de la pena profunda, la sensación de la vergüenza ajena es inevitable.

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