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Cara a Cara

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4 de julio de 2022, 4:00 AM
4 de julio de 2022, 4:00 AM

Hay temas que no se olvidan, aunque ya no estén en la agenda pública. Por ejemplo, no se olvida que un motociclista, que se gana la vida como delivery, fue abusivamente golpeado en plena vía pública por un abusivo que se creyó poderoso. El hecho fue filmado y el agresor se presentó al Ministerio Público, se abstuvo de declarar y no se sabe en qué andan las investigaciones. ¿Le pagaron a la víctima por los gastos de atención médica y por los días de recuperación que no ha trabajado? Aunque así hubiera sido, la golpiza debe ser sancionada. No se puede ir por la vida descargando broncas personales con quien se cruza al frente.

En la memoria ciudadana también están los hechos de corrupción municipal, descubiertos in fraganti, tanto en la oficina recaudadora de impuestos como en la repartición que administra los cementerios en la ciudad. ¿Quién es y qué sanción recibió el hombre que ocupaba una oficina pública del cementerio para extorsionar? ¿Quién lo dejó hacerlo? ¿Y el municipal que fue hallado con Bs 10.000 en el bolsillo ya dejó de trabajar o sigue enriqueciéndose a costa del ciudadano? ¿Qué tiene que decir el alcalde al respecto?

No hay baño de pueblo que alcance para tapar el sol con un dedo, sobre todo cuando ha sido evidente que se utilizan las oficinas edilicias para extorsionar a la población. Los políticos creen que pueden soslayar sus responsabilidades a punta de discursos, de descalificar al adversario o de hacerse la burla de las situaciones.

Tampoco se olvida que no hay una verdadera Defensoría del Pueblo y que, sin decir nada, se ha ido prorrogando a la funcionaria interina que ocupa ese espacio.

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