OpiniónOPINIÓN

Cara a Cara

.

27 de julio de 2022, 4:00 AM
27 de julio de 2022, 4:00 AM

El Gobierno suele tener lecturas e interpretaciones sesgadas o erróneas de lo que pasa en el país. Entre otras cosas, parece no percibir el hastío de la gente y su rechazo al embuste oficial que se ha vuelto recurrente. Las ramas le impiden ver el bosque al presidente y a su entorno, tras el paro en Santa Cruz contra la postergación “consensuada” bajo sospecha del Censo de Población y Vivienda hasta 2024, una demanda que empezó a calar hondo y a extenderse a escala nacional.

 Con visión miope que les impide mirar más allá de sus propias narices, autoridades gubernamentales de rango diverso han tratado de descalificar la protesta serena, firme y contundente de los cruceños, al llamado del comité interinstitucional liderado por la Uagrm. Una protesta justificada que, de paso, abre un nuevo capítulo en las luchas cívicas desde estas llanuras contra el centralismo, acostumbrado a subestimar y desconocer a un pueblo valiente e indomable. Deben saber los desafectos gratuitos que es un pueblo que templó su espíritu a fuego para plantar cara a regímenes abusivos, torpes e insensibles y su trama ruin y perversa.

El jefe de Estado debe reunirse hoy con los alcaldes municipales. A menos que embarguen sus voces, es propicia ocasión para que los ediles invitados, en particular y por razones obvias el de Santa Cruz de la Sierra, Jhonny Fernández, con propuesta concreta a mano, expresen abiertamente sus inquietudes sobre los perjuicios de diferir el Censo, sin la explicación técnica de fondo del Gobierno y que aun esperan los ciudadanos que no se dejan engatuzar.

Tags