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Cara a Cara

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8 de agosto de 2022, 4:00 AM
8 de agosto de 2022, 4:00 AM

La consigna debería ser el respeto. Se ha convocado a un paro de dos días para que el censo se realice y que se concrete en 2023. El pedido de un conteo poblacional tiene larga data y responde a una necesidad real de saber cuántos somos y cómo vivimos, porque es evidente que la calidad de vida podría ser mejor que la actual, en Santa Cruz y en los otros departamentos. Eso nadie lo puede negar. Sin embargo, los discursos de quienes prefieren permanecer a ciegas pretenden hacer ver que la demanda cruceña conspira contra la democracia. El alcalde hizo lobby contra el paro y probablemente tiene sus seguidores. Por eso, entre quienes están convencidos de que el paro es el camino y para los que creen que no, la única vía posible es el respeto y la no provocación. Hay que aprender a que todos tienen derecho y deben tener la libertad de expresar sus pensamientos y convicciones sin miedo y sin  pretender imponerse al otro. En suma, hay que liberar a la ciudadanía de las ideologías impuestas y sesgadas. El fin debe ser que todos los bolivianos vivan mejor y, sin duda, el censo es una herramienta poderosa para lograrlo.

 El presidente omitió el censo en su discurso. Sus palabras resaltaron las medidas de su gobierno para recuperar la economía. Leyendo entre líneas, se podría concluir que al mandatario no le agrada escuchar o consensuar el camino a seguir. Las miradas unilaterales no necesariamente son las mejores.

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