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Cara a Cara

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26 de agosto de 2022, 4:00 AM
26 de agosto de 2022, 4:00 AM

La palabra más repetida en la concentración masista de ayer fue ‘derecha’. La expresión más escuchada fue ‘derecha fascista, racista y golpista’. La sorpresa fue escuchar que la pretensión de las ‘logias’ cruceñas y de los cocaleros de Yungas de Adepcoca es quedarse con el litio del Salar de Uyuni. El carajeador del día fue Juan Carlos Huarachi (‘Carajo, el pueblo se respeta, el censo se respeta carajo’), el de la COB, el mismo que en noviembre de 2019 pidió la renuncia de Evo Morales y que ayer estaba a su lado.

 La expresión más desconcertante fue ‘defender la democracia y la reactivación económica’; pero nadie supo explicar quién estaba atacando o golpeando al Gobierno; y mucho menos de qué reactivación económica hablaban el mismo día que se supo que Bolivia tiene hoy la deuda externa más grande de toda su historia. El políglota del día en idioma del imperialismo fue David Choquehuanca, que llamó a Luis Arce ‘maestro de la macroeconomía made in Bolivia’.

El invitado de lujo fue el gobernador de Potosí, Jhonny Mamani, conocido como ‘poncho blanco’ y también por su ‘hazaña’ de comprar 41 ambulancias a una empresa sin NIT conformada pocos días antes de la licitación, y a precios más altos que las casas importadoras oficiales de Toyota y Nissan, sin servicio de mantenimiento ni garantía. Pero eso sí, firmó la recepción de las vagonetas cuando estas no habían salido de Dubái.

La concentración masista fue tan masiva, que volverán a subir los índices de covid y de la viruela del mono.

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