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Cara a Cara

15 de septiembre de 2022, 4:00 AM
15 de septiembre de 2022, 4:00 AM

Hay días en los que parece que ganan los malos. La corrupción se campea por aquí y por allá; las denuncias mayoritariamente son políticas y avanzan en tanto benefician a los que ejercen el poder circunstancial. Se ve impunidad descarada en los casos de los ‘amigos’ del MAS y excesos con los opositores. La Fiscalía, la Policía y la Justicia cometen abusos, como si no bastara con el nivel de descrédito que ya tienen en la sociedad. En ese afán de sometimiento, no hay miramientos en humillar. Es lo que ha pasado con Soledad Chapetón, detenida con su bebé en brazos. ¿Es que no tiene domicilio? ¿Es tan peligrosa que puede fugar? O, quizás, en el poder no quieren a nadie que le haga sombra a la actual alcaldesa de El Alto. Lo cierto es que se va viendo el irrespeto a los derechos fundamentales y a las garantías constitucionales. Hay días en los que da mucha tristeza ver lo que pasa en el país.

 Un mes, septiembre, y dos ciudades. Cochabamba da un salto a la modernidad con su tren urbano. Santa Cruz está deslucida porque al alcalde se le ocurrió convertir calles del centro en zonas de guerra, con el levantamiento de losetas. La ciudad más poblada del país celebrará sin grandes estrenos. En Santa Cruz de la Sierra reina el caos por el desordenado transporte público y la tiranía de sus dirigentes, sin que los ediles sucesivos hubieran podido cambiar esa penosa realidad. La promesa del BRT fue un fiasco. ¿Quién defiende al ciudadano que tiene derecho a vivir en una urbe ordenada y moderna?

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