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16 de septiembre de 2022, 4:00 AM
16 de septiembre de 2022, 4:00 AM

Noticia desde los territorios en guerra. Hace tres meses, el 14 de junio, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, anunciaba que las fuerzas ucranianas iban a recuperar el Donbás y la península de Crimea. Tres meses después, el mandatario llegó de manera inesperada a la reconquistada Izium, una ciudad entre Járkov y Donbás, donde participó en el izado de la bandera para alentar a las tropas a continuar peleando, después de recuperar unos 8.500 kilómetros cuadrados que hasta hace unos días estaban en poder ruso.

 Las fuerzas ucranianas guiadas por drones hicieron estragos en filas del ejército ruso a las que tomaron por sorpresa, tanto que tuvieron que dejar sus posiciones incluso abandonando sus equipos. Testimonios de soldados dicen que algunos militares rusos se pusieron ropa de civil, robaron coches sin marca y se metieron a los bosques. ‘Salieron corriendo como niñas’, decía un emocionado integrante de las fuerzas ucranianas.

 En aquella región, la población recibió como héroes a sus soldados y con banderas azul amarillas que volvieron a jugar con el viento. Poco a poco, la gente ha comenzado a retomar su normalidad, como quien sale de su casa después de un largo encierro mientras duraba la pesadilla. No todo está perdido: cuando se mira hacia adelante y solo se conoce esa dirección para avanzar, los resultados tienen sabor a victoria. Eso está pasando en aquel rincón del planeta después de siete meses de la invasión.

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