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Cara a Cara

29 de septiembre de 2022, 4:00 AM
29 de septiembre de 2022, 4:00 AM

Censo, pacto fiscal, nuevo padrón electoral, reforma judicial, freno a los avasallamientos de tierra, respeto a las áreas protegidas son los puntos que se pondrán a consideración del cabildo de este viernes. Se trata de demandas que la región ha hecho en el último tiempo y que se han chocado con la cerrazón del poder central. Tendrán fuerza porque el cabildo está reconocido por la Constitución Política del Estado, en el marco de la democracia participativa. Ese es el valor de la concentración a los pies del Cristo Redentor. Obviamente, no le agrada al Gobierno central, que no tiene interés ni le conviene atender esas exigencias. Debido a eso, pretende reducir el cabildo a la figura de una persona (el gobernador Camacho), intentando deslegitimar una causa que es de la ciudadanía y que no tiene rostro particular. Las autoridades nacionales deben ampliar la mira y respetar a la región más importante del país, en lugar de ponerle tantos obstáculos y dar lugar a la necesidad de cabildos para avanzar.

 Si es reprochable que el Gobierno no tenga la capacidad de escuchar, también lo es que los radicales de esta región pretendan reducir el cabildo a la definición de paros indefinidos y bloqueos de carreteras. Creen que con discursos aguerridos hacen bien la tarea, sin darse cuenta de que lo único que logran es fracturar a la ciudadanía. No todos quieren ni pueden asumir paros o cierres de rutas. Hay que darse cuenta de que las estrategias para avanzar en el logro de las demandas cruceñas requieren más neuronas que hormonas.

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