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Cara a Cara

12 de octubre de 2022, 4:00 AM
12 de octubre de 2022, 4:00 AM

Lleva más de una semana la vigilia que en puertas de la Gobernación de Santa Cruz realizan pobladores del municipio de Porongo. Exigen la abrogación de una ley que protege el área Güendá-Urubó y que se construya una carretera cuyo trazado pondría en riesgo los acuíferos que abastecen del líquido vital a más de un 60% de la población cruceña. El gobernador Luis Fernando Camacho ha rechazado la demanda porque dice estar en la obligación de proteger la calidad de vida de los cruceños y considera que el prolongado conflicto esconde los intereses de empresarios del rubro inmobiliario. También es señalado un trasfondo político porque se buscaría cambiar la actual configuración de la capital ñuflense.

El conflicto ha derivado incluso en enfrentamientos entre vecinos y activistas por desalojar del lugar a los manifestantes y que, a duras penas, ha podido contener la Policía. La protesta levanta sospechas por el acarreo de gente desde otras comunidades como Buena Vista, para reforzar a los porongueños en su vigilia. Por si fuera poco, en vez de aportar a la solución del problema, un ministro de Estado conocido por sus fobias contra el gobernador Camacho, toma partido sin considerar razones de orden legal y técnico. Un plan de manejo que alista la Secretaría de Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente apunta a garantizar la seguridad hídrica amenazada, reglamentando el tipo de actividad que en sus tierras podrán realizar los comunarios sin que les cuenten cuentos. Y sin que el asfalto afecte a los acuíferos y su precioso contenido.

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