OpiniónOPINIÓN

Cara a Cara

18 de octubre de 2022, 4:00 AM
18 de octubre de 2022, 4:00 AM

El centro, la zona norte y los alrededores de la avenida Piraí corresponden a los distritos que más tributan y que costean obras en otros distritos municipales donde los vecinos no son tan cumplidos con sus obligaciones. Quienes viven en el centro, por ejemplo, deben estar cansados de que sus impuestos (entre los más altos de la urbe) no se traducen en obras que los benefician, ya que todos convenimos que del primer anillo para adentro hay un abandono a todo nivel. El municipio dice que hace obras donde hay necesidades, pero si la ley fuera pareja para todos, nadie se quejaría. Muchas veces, las inversiones se hacen al calor del populismo y en función de los votos.

 El dato de dónde se tributa más ayuda también a desnudar que falta trabajo en el municipio para ampliar el universo de contribuyentes. Eso significa tener un buen catastro y demandar que todos los ciudadanos cumplan con sus deberes impositivos con la misma responsabilidad. No es justo que tres distritos sostengan los ingresos propios por inmuebles del resto de la urbe, tomando en cuenta que hay áreas mucho más extensas y pobladas que tienen mayores demandas, como es el caso del Plan 3.000, Villa Primero de Mayo, Los Lotes y Pampa de la Isla, donde la tributación es escasa.

 En el centro hay una crisis tremenda que el municipio no quiere atender. No es solo querer cambiar losetas, es la cantidad de bienes patrimoniales que se están cayendo, el descontrol que hay en las noches o el deterioro evidente. Entonces, claramente, la falta de inversiones no es por falta de necesidad.

Tags