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Cara a Cara

25 de octubre de 2022, 4:00 AM
25 de octubre de 2022, 4:00 AM

La esencia de los cruceños sella este paro indefinido. Hay manifestaciones espontáneas como que una niña saca a sus muñecos y los pone en fila para que sean parte de la protesta. En otra zona de la ciudad, unos niños disfrutaban de su piscina armable en plena calle. Pero hay más, unos novios salieron a un punto de encuentro para celebrar el matrimonio. Y en una avenida improvisaron una clase de zumba; mientras que en la plaza principal un parlante portátil sirvió para armar un karaoke. Con una sensación térmica que supera los 34 grados centígrados, las rotondas y hasta las pequeñas calles se llenan de vecinos que encuentran un pretexto para confraternizar. No faltan los parlantes que le ponen ritmo a la jornada (sea el horario que sea) ni los chistes que hacen llevadero el calor y la espera.

 La protesta es pacífica, sin dudarlo. Y los grupos de choque, que andan de un lado a otro en vehículos con placas tapadas y algunas oficiales, no logran el objetivo de amedrentar. En el fondo, esa forma de actuar en el Movimiento Al Socialismo deja ver que ni se conoce ni se comprende la idiosincrasia del cruceño. Así, bonachón y alegre, también es rebelde, ama la libertad y no se rinde cuando cree que su causa es justa. También se indigna cuando ve que amenazan con cercos, desabastecimiento y con violencia.

 Lo lamentable es que el Gobierno mire con tanto desprecio a las voces diferentes de Santa Cruz. No hay un esfuerzo por incluir ni aceptar. Decir que hay un afán golpista es no darse cuenta de que la gente que está en las calles, está por voluntad y no a la fuerza.

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