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4 de noviembre de 2022, 4:00 AM
4 de noviembre de 2022, 4:00 AM

“Miente, miente, los tuyos te creerán”. Esa parece ser la lógica de la campaña gubernamental para invertir el sentido de los hechos. En días de conflicto, se intenta ganar la batalla de la opinión pública con falacias muy fáciles de desentramar, aunque si están allí es por algo: sirven para predisponer a los seguidores propios, en este caso la militancia o los afines al partido de Gobierno, en contra de los movilizados, es decir Santa Cruz. Una de esas mentiras es la que dijo el ministro Eduardo del Castillo la noche de la represión en La Guardia cuando afirmó que instituciones cruceñas acarreaban gente. Todos han visto los buses llenos de funcionarios públicos que fueron trasladados de La Paz y otras ciudades a Santa Cruz el viernes 21 de octubre. Eso fue acarreo.

Dijo el mismo ministro que personas afines al Comité Interinstitucional destruyeron seis patrullas policiales, y que un motorizado incluso recibió un impacto de bala. Qué extraño. En todas las imágenes difundidas se veía que los que disparaban eran los policías, incluso de frente, incumpliendo normas internacionales sobre el uso de elementos químicos disuasivos. También aseguró que la Policía acompaña a los dos bandos de las movilizaciones para evitar enfrentamientos. Es curioso. Hasta ahora nadie ha visto a la Policía acompañar a otros que no sean los afines al MAS. Lo que se ve a diario es cómo los efectivos protegen a los grupos de choque masistas. “Miente, miente, algo queda”, decía Joseph Goebbels, el ministro nazi de Propaganda de Adolf Hitler. 80 años después, la frase sigue vigente.

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