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Cara a Cara

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7 de noviembre de 2022, 7:00 AM
7 de noviembre de 2022, 7:00 AM

El síndrome de Procusto tiene vigencia.  Este síndrome define a aquellos que al verse superados por el talento de otros deciden entonces menospreciarlos. Incluso deshacerse de ellos. El miedo los lleva a vivir en una incesante mediocridad, donde no avanzan ni dejan que otros lo hagan. Algunos lo entenderán a su favor y otros lo aplicarán como una autocrítica, pero este momento reflexivo para comenzar la semana podría ayudar a comprender lo que sucede en nuestro espejo hoy. La historia mítica de Procusto, hijo de Poseidón, el rey de los mares, continúa cuando aparece Teseo quien lo lleva a caer en su propia trampa al lograr que Procusto se acostara en su propio lecho para ver si su cuerpo encajaba en él.

 Viene el gran Tony Levin a La Paz y a Cochabamba,  pero no a Santa Cruz. Se despide Joan Manuel Serrat y luego anuncia su gira Joaquín Sabina en Sudamérica, pero no llegan a Bolivia. No solo estamos fuera del circuito musical en el ámbito internacional, sino también de las frecuencias de una importante área sonora y poética, que nos tiene alejados de estas únicas posibilidades. De seguir con el restringido abanico de posibilidades musicales quedaremos repitiendo ‘Dame más gasolina’ a ritmo del incesante tacuntancum tacuntancum, en las filas de la espera, a medio camino y por mucho tiempo. Si de opciones se trata, ahora con la posibilidad de las plataformas digitales, no nos queda otra que seguir surfeando.

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