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11 de noviembre de 2022, 4:00 AM
11 de noviembre de 2022, 4:00 AM

Cuando todo esto pase, Santa Cruz tiene que guardar en su memoria larga y segura el comportamiento de muchos personajes de la política y de las instituciones durante este largo paro indefinido que ya llegó a sus tres semanas, igual que aquel otro noviembre de 2019, cuando una lucha de igual cantidad de días consiguió una victoria histórica de la que no terminamos de ser conscientes. Si se dejaba pasar aquello, otra sería la historia hoy y probablemente ya no tendríamos esta modalidad de democracia mordida que aún queda.

Cuando todo pase, habrá que acordarse de los que ordenaron y coordinaron el cerco que le privó a la ciudad del ingreso de alimentos y combustibles; de los ejecutivos de la estatal petrolera que actuaron en alianza con los grupos de choque para privarle a Santa Cruz de gasolina, diésel y gas (si hasta cobijaron en sus instalaciones a los cercadores); a los que hicieron el bloqueo al vertedero con la intención de que Santa Cruz se pudra junto a la basura que no se recogió en ocho días (los que hicieron, los que les mandaron y los que les permitieron bloquear y dejaron de cumplir su trabajo como autoridades locales).

Los que se llenaron de palabra para enredar, confundir y hacerle creer a la región que no había razón alguna para el paro; los jefes uniformados que dejaron de cuidar a la ciudadanía como manda la Constitución, para dedicarse a trasladar y proteger a los grupos de choque traídos para sembrar violencia. Solo memoria, nada más. Hay cosas que no se deben olvidar.

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