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Cara a Cara

30 de noviembre de 2022, 4:00 AM
30 de noviembre de 2022, 4:00 AM

La Policía sigue dando la mala nota. Después de haber resguardado, sin disimulo alguno, a grupos de choque organizados para agredir a ciudadanos pacíficos durante el paro por el censo en Santa Cruz, -una actitud inaudita sobre la que deben rendir cuentas el ministro de Gobierno y altos mandos del verde olivo- ahora se pretende incluir en la convocatoria para los ascensos nada menos que al jefe encargado de la represión contra los cruceños y a otros dos uniformados con antecedentes vinculados al narcotráfico.

 Uno de ellos es exjefe de la Felcn implicado con un camión que llevaba 11 toneladas de precursores químicos para fabricar cocaína. Un oficial de menor grado desacató la orden impartida por su superior para que dejara circular hasta la factoría al motorizado y su ‘preciosa carga’. Por el contrario, procedió a incautarlo y detuvo a su chofer. A ese oficial valiente y honesto, como otros tantos, le correspondía un ascenso con honores, pero es probable que no haya recibido ni una nota o un gesto de reconocimiento de sus superiores. En abril de 2019, un mayor de la Policía fue detenido por sus vínculos con un ‘pez gordo’ del narcotráfico extraditado a Brasil. Su caso no avanza en la justicia, pero él se defiende en...libertad y busca ascender.

 Es inadmisible que con una manchada hoja de servicios, malos oficiales se postulen a un ascenso en la Escuela Superior de Policías a convocatoria del Comando General. Junto al descontento interno, la degradación y pérdida de valores en la entidad del orden está llegando a extremos insospechados.

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