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Cara a Cara

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23 de diciembre de 2022, 7:00 AM
23 de diciembre de 2022, 7:00 AM

En los últimos días del año pareciera acelerase todo. Se incrementa el estrés por el consumo, el contrabando en la frontera, la violencia de género y la basura en las calles. El incremento también va de la mano con el tráfico imposible, los precios, la especulación y el covid-19. Sube también la temperatura, el frenesí y las promesas de amor. Los viajes son más frecuentes, los mensajes, chats y redes explotan de emociones, así como crecen los planes y las promesas. La esperanza se hace más verde y el pulso se acelera con las noticias falsas y los resultados de los análisis médicos que nos hacemos a fin de año. También se multiplican las dietas, las recetas y los preparativos para endulzar los encuentros regados de historias, palabras, verborragias y vínculos nuevos. Que se multipliquen los panes, los abrazos y los nuevos caminos para desandar.

  Detrás de un vidrio oscuro puede haber personas ocultas, acciones prohibidas, gente con calor, tímidos que no quieren visibilizarse, espías, escapistas de la ley y de las buenas costumbres, etc. La normativa de la prohibición de los vidrios polarizados en los vehículos comienza a regir desde el 1 de enero. Los certificados que permiten usarlos vuelan como chismes de mala fe. Solo algunos, por seguridad, podrán llevar los vidrios especiales sin inconvenientes. Las multas y las coimas correrán una carrera a ver quién gana. Detrás de un vidrio oscuro es el título de una película dirigida por Ingmar Bergman que trata de una mujer perturbada que pierde el contacto con la realidad, cuando descubre que su padre lleva un diario sobre su esquizofrenia. Cualquier adaptación a la realidad, se puede proyectar en las próximas secuencias del cotidiano devenir veraniego.

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