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Cara a Cara

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30 de diciembre de 2022, 4:00 AM
30 de diciembre de 2022, 4:00 AM

Dicen que fue una leyenda, una saeta que volaba en las canchas de fútbol, llenando los ojos de magia y de asombro a los contrincantes. Con solo 17 años, las niñas suecas le tocaban la piel para saber si era real. Como un adolescente jugaba y se divertía cuando las cosas eran muy serias, en ese entonces ya levantaba su primera Copa del Mundo. Siguió erigiendo proezas y enamorando a millones en el mundo con su habilidad y haciendo feliz a su pueblo que andaba entre golpes y pobrezas. Dicen que era un gran inspirador, un poeta del balompié, un monarca de copas doradas. Dicen también que ayer a los 82 años murió un hombre, un tal Edson, porque ‘El Rey’ sigue vivo.

 A pocas horas del último día del año, el ambiente se ha vuelto a tensionar en tierras grigotanas. Existe una suerte de incertidumbre mezclada con reencuentros, buenos deseos y planes líquidos, que no se sabe muy bien si se podrán cumplir. Nuevos tiempos efímeros y cambiantes, digitales y feroces en un año que se discurre entre los dedos en un desierto de arena. Mientras en Qatar los estadios ya comenzaron a desarmarse.

 La coyuntura sociopolítica y los contagios de covid han replanteado algunos festejos, incluso las reuniones previstas tienen un giro. La improvisación y la creatividad se ponen a la orden del día. Así como las rotondas fueron el centro del principio mundialista, podrían ser también ahora centro de los brindis de 2023. Un fin de año muy particular, donde ganar tiempo y pensar en frío avanzan a contrarreloj.

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