8 de marzo de 2023, 4:00 AM
8 de marzo de 2023, 4:00 AM

Construido a 4.090 metros sobre el nivel del mar, el estadio Villa Ingenio es el más alto del país, por encima de los 3.900 mts del Víctor Agustín Ugarte en Potosí. Tiene un aforo para 23.000 espectadores. Su costo fue de $us 8 millones. Desde su retorno a la División Profesional en 2019 tras 28 años de ausencia, lo usa Always Ready para sus encuentros de local. El club de la banda roja tiene sus raíces en la hoyada paceña pero decidió mudarse a El Alto, donde suma hinchas y el escenario alteño le concede, por obvias razones, ventaja innegable sobre sus rivales. Los cruceños, en especial, que suele arrollar sin pena ni despeinarse.

 El problema es que quienes conducen el CAR se han revelado como muy malos perdedores. Y siendo tales, con frecuencia protagonizan actos reñidos con el ‘juego limpio’ que se preconiza en el planeta fútbol. La impunidad ampara a bochincheros pseudo dirigentes que embarran la cancha y la pelota cuando los resultados no acompañan a su equipo. Lo hacen en su reducto y también en los que les toca visitar.

 Es lo que pasó el domingo tras el 2-2 entre Always Ready y Wilstermann. Al terminar el encuentro, los ‘aviadores’ fueron agredidos en su camarín por una turba y rociados con gas pimienta por un policía irresponsable. Pudo ocurrir lo peor en las narices del propio presidente del club anfitrión, Andrés Costa, al que se observa entre los revoltosos que consumaron una torpe y cobarde agresión. La FBF no puede seguir mirando hacia otro lado, tolerando a los violentos y fomentando el matonaje en el fútbol nacional.

Tags