2 de abril de 2023, 6:02 AM
2 de abril de 2023, 6:02 AM

La convivencia vecinal se basa en valores como la solidaridad, el respeto, la responsabilidad mutua y la cooperación. El ejercicio de estos valores beneficia el sentido de pertenencia a una comunidad y permite ser considerado miembro de ella. Un buen vecino es amable y respetuoso con sus semejantes. Siendo la ciudad más poblada y extendida del país, -con muchos y diversos problemas derivados de su crecimiento acelerado y caótico, Santa Cruz de la Sierra, no obstante, podría ser un lugar mucho más tranquilo y agradable para vivir si, en un marco de consideraciones recíprocas, las buenas prácticas prevalecieran entre sus habitantes reafirmando la hospitalidad proclamada como ley del cruceño.

Por ejemplo, un buen vecino o una buena vecina no saca a pasear su mascota sin llevar consigo la bolsita para no dejar su ‘popó’ sembrado en la vía pública. Tampoco, hecho el despistado, deja en la casa de al lado, la basura que genera en la propia. Ni obstruye portones ajenos ignorando el pedido de ‘no estacionar’. Es de malos vecinos aparcar en doble fila, peor aún en calles estrechas. También resta puntos no respetar la luz roja del semáforo, parlotear distraídamente por celular mientras se va al volante o botar desperdicios desde el vehículo en marcha. La lista puede crecer pero en los casos ya descritos, bastaría un esfuerzo mínimo para erradicar, con propósito de enmienda, esos malos hábitos que afectan la convivencia en comunidad, basada en el respeto por los demás y la ciudad que nos cobija.

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